El Puerto de Burriana se reafirma como sede global de los barcos solidarios que se dedican al rescate de personas en el Mediterráneo con la llegada en la madrugada de este miércoles de la embarcación Rise Above de la oenegé alemana Mission Lifeline

El Rise Above llega a Burriana por primera vez con el ánimo de preparar su misión inicial después de veinte meses de adaptación a su nueva tarea. El cambio de función del barco es paradójico, debido a que ha pasado de ser una embarcación utilizada en pruebas militares a rescatar personas. El navío cuenta con 25 metros de eslora y 6 de manga, y puede llegar a rescatar hasta 150 personas.

Con este, son ya ocho los barcos de rescate que tienen como base de operaciones para sus tareas logísticas y de mantenimiento la ciudad de Burriana. Este hecho representa un importante impacto positivo sobre la economía local, al tiempo que convierte el puerto en todo un referente a nivel global de las misiones de rescate humanitario.

El 'Rise Above', a su llegada a Burriana en la madrugada del miércoles. Mediterráneo

L’Aurora- Grup de Suport, entidad local que presta apoyo a las oenegés, además de atender todas las necesidades logísticas y mediáticas de este y otros barcos, sigue desarrollando el proyecto logístico CESORMED (Centre de Suport a les Oenegé de Rescat de la Mediterrània). Una instalación para mejorar la función de las distintas entidades.

En estos momentos, el consistorio burrianense y la Dirección General de Puertos, Aeropuertos y Costas de la Generalitat Valenciana han sido emplazados por la entidad burrianense para realizar diversas gestiones para que este proyecto humanitario se pueda llevar a cabo a la mayor brevedad.

Desde 2018

Fue en el año 2018 cuando diversas embarcaciones que se dedican al rescate de migrantes en las aguas del Mediterráneo empezaron a amarrar en el Puerto de Burriana para llevar a cabo las tareas de mantenimiento después de sus misiones. L'Aurora-Suport se encarga de acogerlas, retomando el nombre de la Sociedad de Socorros Mutuos Marineros La Aurora, creada en Burriana en el siglo pasado por los trabajadores locales. Además, impulsan un aula formativa de Migraciones Forzadas para que los más jóvenes puedan conocer los riesgos que afrontan quienes cruzan el mar en busca de una oportunidad.

Estos buques suponen también un importante revulsivo económico para las empresas locales, debido en buena medida a la necesidad de suministros y servicios de estas misiones, que son contratados en la zona. Como ejemplo, Sea Watch, una de las organizaciones que atracan en Burriana, dedica 6 millones al año para sus gastos, como la reparación de un toldo a cargo de una empresa cercana por 12.000 euros.