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En honor al Santíssim Crist de la Pietat

Betxí vive con intensidad y prudencia sus primeras fiestas en la era covid

La misa y procesión centraron los actos de ayer que se cerraron con fuegos artificiales

Los vecinos de la localidad demostraron ayer el fervor a su patrón tras un año sin grandes actos por la pandemia.

Había ganas en Betxí de reencontrarse con sus fiestas patronales en honor al Santíssim Crist de la Pietat. Así lo atestigua, tras el primer fin de semana de programación, el alcalde de la localidad, Alfred Remolar. «Ha habido mucha gente en la calle, también visitantes. Casi parecen unos festejos normales», afirma el munícipe que insiste en que se han tomado una serie de medidas para minimizar contactos en actos como la limitación, a tres personas por entidad, en la ofrenda de esta tarde.

Ayer cobraron fuerza los actos religiosos. A la procesión se unió, como acto destacado, la misa solemne que contó con un destacado acompañamiento musical. También la pólvora tuvo protagismo con la mascletà y una novedad en el primer domingo de actos, el castillo de fuegos artificiales que solía lanzarse como broche final.

Remolar con los participantes en el bolsín taurino celebrado el sábado. MEDITERRÁNEO

Tras meses de contención social por la situación sanitaria estos días suponen «un desahogo» y el máximo responsable de Betxí espera que al finalizar los días de fiesta se mantenga la indicencia de casos covid porque «llegamos con datos muy positivos».

Respecto al compartamiento de la ciudadanía, Remolar asegura que «la gente tiene muy interiorizado qué se puede hacer y se intenta cumplir con toda la norma».

En el arranque de las jornadas patronales hubo actos taurinos que tuvieron muy buena acogida como el bolsín con la participación de cuatro aficionados práctivos locales, o el concierto de la Fúmiga que agotó entradas. Hoy la música sonará en voz de Gisela y de la Década Prodigiosa. 

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