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UN PASEO POR LOS NOMBRES DE NUESTRA PROVINCIA

Segorbe, El Toro, Caudiel... ¿Qué significan los nombres de los pueblos de la comarca del Alto Palancia?

Tras repasar la toponimia de l’Alcalatén, Alt Maestrat y Alto Mijares, el profesor Jaime Vilarroig radiografía los orígenes de los nombres de los 27 municipios que conforman esta comarca del interior de Castellón

Fuerte de la Estrella en Segorbe, restaurado el año pasado.

Hoy daremos un paseo por las 27 poblaciones que del Alto Palancia. La voz Palancia podría ser del griego (Pallas Atenea), del latín (Palancas o puentes que cruzarían el río) o incluso del ibero. Intentaremos organizar los nombres según el origen prerrománico, latino o árabe. 

Previo a la romanización parece ser el nombre de Segorbe, dejando de lado la espinosa cuestión de la identificación o no con la antigua Segóbriga. Estaría compuesto por las palabras sego- (como Segovia o Segóbriga) y la terminación -briga que indica ciudad; aunque otros prefieren un origen latino: sub-rupe, la ciudad bajo la roca. Navajas también tendría un origen prerománico, de la palabra nava (tierras pantanosas). Bejís parece proceder del céltico Bergo (montaña). Teresa no proviene del famoso nombre de la santa de Ávila, sino quizá del griego Therasia (colonia griega de la ciudad de Thera), o más aún de la raíz indoeuropea tor-, que significa elevación.

De esta raíz tor- vendrían también El Toro o Torás. Es cuanto menos curiosa la cercanía de estas tres últimas poblaciones, todas ellas en cierta elevación de terreno. Matet parece emparentado con la palabra mata y matorral, también de origen prerrománico y sería lugar de matas. Barracas tendría un origen similar y haría referencia a las barracas que construirían los productores del carbón mientras trabajaban en el terreno. Este pueblo llevó anteriormente el nombre de Barracas de Bellmunt o Belmonte (monte hermoso). Y Chóvar tiene raíz de la época, aunque luego se arabizó (con significado de valle o depresión) y con relación con Azuébar, que sería una especie de hinojo.

Nombres más claros son aquellos que derivan del latín. Por ejemplo, Viver viene de vivarium (criadero de animales, vivero, que podría ser de peces en tiempos romanos, o quizá de plantas). Castellnovo tiene una etimología evidente, de castillo nuevo y, como en otros casos habrá cerca un castillo previo a este que, por lo tanto, sería el castillo viejo (por ejemplo, Castroviejo). Caudiel algunos lo relacionan con el árabe (qabdab: manantial, fuente), pero esto en el fondo sería la arabización de un término latino previo, capitelum, de donde derivaría caudal (de aguas). Sot de Ferrer viene de saltum (conjunto de árboles, soto) de alguien que llevaría el apellido o sobrenombre de Ferrer (antroponímico de origen evidente en el oficio de herrero). Algunos apuntan que Geldo también vendría del vocablo latino cella (granero).  

Árboles y montañas

Pina de Montalgrao también viene del vocablo latino pinna y a se refiere a un pinar; y Montalgrao deriva de monte y grao. La palabra grao la encontramos también cerca de la costa y deriva del latín gradus (grada, escalón). Montalgrao podría hacer referencia a cualquiera de los montes que a modo de gradas rodean la población.

El topónimo de Higueras no requiere comentario, por ser evidente y común, ya que al menos una decena de pueblos en España tienen el origen de su nombre en este árbol. También Pavías debería tener un origen claro en la variedad de un melocotonero que tiene este mismo nombre; aunque algunos proponen que el origen estaría en un nombre propio, Papías. 

Sacañet también tiene un origen vegetal y deriva de ipsa canneta (la misma caña). Del adjetivo latino ipsa deriva el sa como artículo que se usa en baleares y que curiosamente queda también en el nombre de esta población.

Pero en el Alto Palancia también hay localidades cuyo nombre deriva del árabe. Es el caso de Altura (Huytuam, que sería el líder de la tribu de los Huy); Jérica (Sariqa, que sería ladera); y Soneja quizá venga de la tribu bereber delos sanhaja o zanajas. Otro nombre de origen bereber sería Azuébar, de la tribu de los zuwawa; aunque algunos otros hace de Azuebar un nombre duplicado de Chóvar. Vall de Almonacid en realidad no es directo del árabe, sino que Almonacid es la arabización de una palabra latina: monasterio, que daría al-munastir (el monasterio). La misma palabra está en Algimia de Almonacid, que vendria de al-jami (mezquita), con el curioso resultado de ser una mezquita del monasterio. Almedíjar procedería de al-masajir (los caseríos). Mientras que Benafer lo haría de Ibn (hijo de) Afer que, a su vez, significa el africano. Y el origen de Gaibiel vendría de al-gaiba: el bosque, o quizá fruto de la sabina o el enebro.

Dedicado a la pequeña Rocío, que acaba de nacer, y a sus hermanos. Para que sus raíces crezcan bien profundas en la que es la millor terreta del món

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