Las esperadas Festes d’Hivern de Peñíscola llegaron ayer a su ecuador con la celebración del popular Día de las Paellas. La ciudadanía acudió ayer a la plaza de toros, ubicada a los pies de la ciudadela, para preparar sus elaboraciones arroceras y degustar estas con sus familias y grupos de amigos. 

Los festejos dieron comienzo el viernes con el encendido de las luces navideñas a cargo de la reina y su corte de Honor del 2019, que estuvieron acompañadas por miembros de la corporación municipal. 

Peñíscola ha recuperado su tradicional No Pasarán, los encierros taurinos que reúnen a cientos de personas en la calle Sáiz de Carlos al ritmo de la charanga All i Pebre y que tuvieron lugar en la medianoche del viernes y ayer, y contaron con una alta participación y expectación por parte de todos. 

Los actos cuentan con un alto nivel de participación de todos los vecinos. ALBA BOIX

Ritmo de marchas

Vecinos y visitantes danzaron al ritmo de marchas moras y cristianas, de la melodía de les Danses y de un largo repertorio de canciones populares. Las vaquillas se soltaron en esta calle del casco antiguo y el encierro culminó en la plaza Santa María, donde se instaló la carpa de la orquesta y la música de la mítica discomóvil Costa Azahar. 

Tal como aseguró ya el concejal del área, Ramón Simó, se recupera esta cita para disfrutar de «nuestras tradiciones, tras muchos meses sin poder hacerlo por la pandemia». La programación finaliza hoy con actividades para los pequeños de la localidad.