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El Periódico Mediterráneo

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Abel Coupeau puede cumplir por fin con su deseo

Recupera la urna con las cenizas de su padre entre los escombros del edificio derrumbado en Peñíscola y las arroja al mar

El propietario de uno de apartamentos del edificio de Font Nova que colapsó en agosto rescata los restos de su difunto padre gracias a la Guardia Civil

Este ciudadano belga arroja al mar las cenizas de su padre, como era su deseo. Mediterráneo

Por fin ha podido cumplir el deseo de su padre. Abel Coupeau, un belga de 43 años y propietario de uno de los apartamentos del edificio de Font Nova que el pasado 25 de agosto quedaron hechos añicos por el derrumbe de parte de la instalación, recibió el pasado fin de semana la noticia que tanto ansiaba desde que ocurrieron los hechos.

Una vez finalizados los trabajos de desescombro en la zona, la Guardia Civil le comunicó que habían recuperado la urna con las cenizas de su padre, la cual desapareció en los trágicos acontecimientos sucedidos hace cuatro meses. Coupeau estaba convencido de que la urna metálica y sellada, que guardaba en un armario para esparcir al marno se había roto y siempre mantuvo la esperanza de recuperarla y pedía ayuda para ello, debido a su gran valor sentimental. Una súplica de la que se hizo eco este periódico.

Coupeau sujeta la urna con las cenizas, antes de esparcirlas al mar. Mediterráneo

"Mi padre y yo nos enamoramos de Peñíscola en 2015 y su deseo era esparcir sus cenizas al mar"

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«Mi padre y yo descubrimos Peñíscola en el 2015 y nos enamoramos de ella. Al poco tiempo falleció víctima de una larga enfermedad, y sus deseos eran venir a morir a esta ciudad, y que sus cenizas fueran esparcidas en el mar. Me gustaría que su deseo se pudiera cumplir, ya que en su día no pudo», clamó en su día este ciudadano belga, que estuvo en su apartamento hasta una semana antes del derrumbe del inmueble y que regresó tras el mismo, para recuperar «parte de mi vida», como declaró angustiado entonces.

Pidió ayuda hasta en el Consulado belga

Para ello, no dudo en buscar ayuda en la Policía Local, la Guardia Civil, los bomberos... Incluso en el Consulado belga, en Alicante.

Finalmente, ha podido hacer realidad el deseo de su progenitor. «Hoy --este lunes-- fui a esparcir las cenizas al mar, agradezco a todos la ayuda y el esfuerzo realizado para encontrar a mi padre», concluyó. 

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