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El Periódico Mediterráneo

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TOTES I TOTS SOM VINARÒS MANTIENE SU EXIGENCIA DE DIMISIÓN O CESE

El gobierno de Vinaròs, en crisis a pesar de las disculpas de Chaler

El Partido Popular pide la dimisión del equipo de gobierno y la comparecencia urgente del alcalde

El alcalde, Guillem Alsina, tiene sobre la mesa el dilema de mantener el pacto de gobierno tras el incidente de Vinaròs.

El caso del controvertido amigo invisible que ha vuelto del revés la política local de Vinaròs no parece que vaya a solucionarse con las disculpas hechas públicas por el concejal de Urbanismo socialista, José Chaler. La estabilidad del equipo de gobierno está en estado crítico y la presión de la oposición no mejora las circunstancias.

El edil dio sus explicaciones sobre lo sucedido a parte de reconocer lo desafortunado de su elección. Detalló que su regalo para la concejala de Totes i Tots som Vinaròs (TSV), Anna Fibla, tuvo dos partes, el detalle --una gorra de terciopelo-- y otro en «clave de broma», consistente en «una caja con productos de fruta y verdura ligeramente en malas condiciones, así como productos de casquería de cordero», según él describe.

En el PP, al igual que en el grupo municipal de la afectada, el supuesto chascarrillo no ha hecho ninguna gracia. Tanto es así que los populares no se limitan a sancionar al concejal protagonista. Exigen la «dimisión en bloque de todo el equipo de gobierno».

Desde la oposición, consideran que este suceso no puede quedar en una excusa pública. Entienden que el alcalde, debe «comparecer y si no lo hace en menos de 24 horas, pediremos la convocatoria de un pleno extraordinario y urgente que le obligará a explicarse y dar cuentas de lo que ha pasado».

Nadie lo sabía

Chaler exhime de cualquier responsabilidad a sus compañeros del gobierno local. Defiende que actuó de manera personal y, en ningún caso, fue una acción premeditada del grupo socialista para ofender a la edila, negando de manera categórica calificativos como «mafiosa» o «machista» sobre la intencionalidad con la que hizo el polémico regalo. Con todo, pese a que esperaba que su gesto se interpretara con humor, asegura que se disculpó por escrito con la ofendida a través de un mensaje y también la llamó, aunque no tuvo respuesta.

Y tras estas explicaciones, José Chaler ha pasado al ataque para criticar a quienes han reaccionado en su contra y del gobierno local al decir que «lamento profundamente que de un hecho de carácter estrictamente personal, por oportunismo electoral y personal, se eleve a nivel político para sacar rédito a un año y medio de elecciones y en plenas navidades».

No lo ven del mismo modo en el PP. «Lo que ha denunciado Fibla no se puede solucionar solo con el cese de Chaler», que consideran indispensable. Acusan al alcalde de «ser cómplice de estas conductas» al no haber dado explicaciones y consideran que estos hechos evidencian que el equipo de gobierno «está integrado por formaciones que se desprecian». 

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