Este año ha quedado demostrado el potencial de la Real Fábrica de l'Alcora como centro polivalente para celebrar todo tipo de actividades culturales, sociales y educativas. Conferencias, exposiciones, presentaciones, galas de entrega de premios, recreaciones, proyecciones, conciertos o los talleres vinculados, los proyectos de innovación académica han llenado de actos tanto la nave de los hornos como la nave BIC en este primer año de actividad.

Ahora, para cerrar el 2021 y comenzar el 2022, el edificio de los hornos, que es el primero de la emblemática manufactura en ser rehabilitado, acoge una exposición organizada por Amics de la Numismàtica i el Col·leccionisme de l’Alcora y comisariada por Maxim García Conejos, que viaja al pasado para mostrar cómo eran los billetes que hubo en España desde el año 1931 hasta 1992.

Dama de Elche o Lluís Vives

No son papeles impresos al uso, ya que en ellos se representan elementos de la iconografía valenciana. «A partir de los años 30 nacieron billetes que contenían personajes de origen valenciano, relevantes en el mundo cultural y artístico, o bien temas específicamente de esta autonomía, elegidos como motivos relacionados con alguno de esos personajes», dice el responsable de la muestra.

De esta forma, además de admirar estas joyas numismáticas, los asistentes tendrán la oportunidad de conocer en detalle las personas, paisajes o elementos que aparecen en los billetes, como Sorolla, Vicente López, la Dama de Elche, Lluís Vives o Mariano Benlliure, entre muchos otros. Asimismo, obras artísticas del medio valenciano como el colegio del Patriarca de Valencia, el Micalet de la catedral o Las grupas de Sorolla son algunos de los motivos que retrata el material expuesto.

Imagen del reverso de un billete en el que aparece el lienzo de 'El cacharrero', de Goya, basado en la venta de cerámica alcorina Mediterráneo

El comisario de la exposición destaca que es «de gran interés» para los alcorinos el billete de 100 pesetas de 1948, en cuyo reverso figura el lienzo de Goya de El cacharrero (1779), escena donde un valenciano vende vajilla, loza decorada con pequeñas frutas. «Es un motivo muy común en la producción más popular de la Real Fábrica en los años en que se pintó el lienzo. Precisamente, este estilo ornamental tomará el nombre del cuadro de Goya», indica, y añade que tanto el billete como el cuadro son un homenaje a los arrieros que marchaban por el mundo a vender la cotizada cerámica de la manufactura. 

La exposición estará abierta al público hasta el próximo domingo 23 de enero y la entrada a la muestra es gratuita.