Las obras de la plaza Botànic Calduch de Almassora encaran su último mes de trabajos con la previsión de estrenar en febrero las mejoras en accesibilidad, alumbrado público eficiente, jardinería, red de pluviales y señalización, entre otros. La empresa castellonense Crisol Obras y Servicios SL culminará así cinco meses de obras para modernizar este barrio con una inversión valorada en 177.282 euros.

La Conselleria de Vivienda financia este proyecto que arrancó el pasado septiembre tras la concesión del 100% de la subvención que solicitó el Ayuntamiento. Esta partida permite acometer las mejoras que solicitó el vecindario. No en vano, fue la actuación más votada en los presupuestos participativos de 2020, que tuvo que aplazarse por la irrupción del coronarivus.

En estos momentos, la mercantil mantiene cerrado el entorno de la plaza en las calles Dos de Mayo y Purísima para acometer la reforma incluida en el proyecto que diseñaron los técnicos municipales de Almassora. Las obras no afectan al espacio habilitado en la plaza como patio escolar del colegio Embajador Beltrán mientras se produce su construcción, pero el fin de los trabajos en el entorno eliminará las molestias al alumnado y al vecindario a partir de febrero.

La reforma afecta a las calles que rodean la plaza, cruces con Purísima, Dos de Mayo, Caridad y Juan de Austria, hasta abarcar una superficie de 2.000 metros cuadrados que mejorará la accesibilidad de carros de bebé y sillas de ruedas al eliminar los bordillos de acceso. Además, el ensanche de las aceras en los cruces evitará aumentará la visibilidad de los conductores en una nueva apuesta por la seguridad, al tiempo que renovará el asfaltado.

"Es un barrio que modificará por completo su distribución con el derribo de las antiguas viviendas de maestros y la construcción del nuevo colegio Embajador Beltrán"

Carmina Martinavarro - Concejala de Urbanismo de Almassora

Trabajo pendiente

Tras las demoliciones y el acondicionamiento del espacio en las primeras semanas de obra, la adjudicataria tiene por delante la mejora de las redes de saneamiento, pluviales, riego, jardinería, agua potable, alumbrado público, urbanización de la zona, señalización vial, y reparaciones en otras instalaciones de la plaza Botànic Calduch.

Tal como ha indicado la concejala de Territorio, Carmina Martinavarro, esta actuación pondrá en valor el entorno y facilitará la vida diaria de los residentes “de un barrio que modificará por completo su distribución con el derribo de las antiguas viviendas de maestros y la construcción del nuevo colegio Embajador Beltrán”.