Suscríbete

El Periódico Mediterráneo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

sin notificación a las autoridades es como si no pasara nada

La Guardia Civil recomienda denunciar el sabotaje y las trampas contra los ciclistas de montaña

Deportistas de BTT alertan que las sendas las utilizan 'runners' que podrían dañarse

Imagen de una de las trampas para ciclistas, en este caso una tabla con clavos, que han encontrado recientemente en sendas forestales de Castellón.

Colocar trampas u objetos de manera intencionada en sendas forestales para dañar propiedades o personas en el monte, como advirtieron este miércoles en Mediterráneo aficionados a la bicicleta de montaña (BTT), podría ser constitutivo de un delito y, como en cualquier supuesto de ilegalidad, desde la Guardia Civil recomiendan denunciar o al menos poner estos hechos en conocimiento para poder abrir una investigación.

Las autoridades inciden en que este tipo de acciones, si no se notifican oficialmente es como si no se hubieran producido, a pesar de que suponen un riesgo para la integridad física de las personas, de ahí que consideren básico que, ante cualquier hallazgo, se informe.

En la misma línea se expresaron desde el Ayuntamiento de la Vall d’Uixó, donde se produjo el último descubrimiento que haya trascendido. El pasado fin de semana un senderista identificó una especie de trampa hecha con rocas y ramas para impedir el paso de las bicicletas de montaña.

Desde el consistorio incidieron en que «es muy difícil responder a este tipo de cosas» si no tienen «conocimiento de que están pasando y más cuando se trata de caminos, algunos de los cuales no son de fácil acceso». Remarcaron que senderistas y deportistas «son los que suelen pisar esas zonas y su ayuda sería muy importante».

Como avanzaron desde el Club Ciclista Gegant de Pedra de l’Alcora, este no es un problema localizado en una zona concreta, sino que está generalizado.

Aumentan las trampas y los sabotajes contra ciclistas de montaña en Castellón

Episodios en el norte

De hecho, este periódico ha podido saber que en Benicarló, en los alrededores del corral del Pitiquillo, ocasionalmente se han registrado casos en los que los ciclistas han encontrado clavos o alambres en las sendas, colocados para que los deportistas pinchen las ruedas y tengan que apearse para quitar esos obstáculos. Informa Javier Ortí. 

"En una bici, como mucho, provocan un pinchazo y la molestia de tener que repararlo, pero por las mismas sendas van 'runners' que podrían sufrir lesiones muy graves; parece mentira que no lo piensen"

decoration

Según explicaba Pablo Segura, de la iniciativa Morella Singletracks, poner elementos como cables, cadenas o piedras de manera repetitiva es para que los ciclistas se cansen de tener que bajar y apartarlos y así desistan de seguir utilizando algunos tramos concretos.

Estas acciones van de la mera molestia a un grave riesgo, como sucedió hace un tiempo en Castelló, cuando denunciaron la aparición de cables y cepos en pistas. Más reciente fue el caso denunciado por un aficionado que encontró tachas estratégicamente colocadas en la carretera Miravet, que une Cabanes y Orpesa, para provocar pinchazos. Los ciclistas consultados alertan que ese tipo de trampas «en una bicicleta, como mucho, provocan un pinchazo y la molestia de tener que repararlo, pero por las mismas sendas van corredores a pie que podrían sufrir lesiones muy graves; parece mentira que no lo piensen». 

Compartir el artículo

stats