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El Periódico Mediterráneo

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polémica por el regalo del amigo invisible de una cabeza de cordero

Vinaròs fija el pleno de reprobación el miércoles sin solucionar aún la crisis de gobierno

PSPV y TSV se enrocan sin alcanzar acuerdos ni anunciar ceses o dimisiones

Alsina y Fibla (Chaler es el cuarto por la izquierda), al firmar el pacto de gobierno en 2019. Javier Flores

Silencio absoluto, cierre de filas y hermetismo total. PSPV y TSV continúan sin tomar decisiones prolongando la crisis de gobierno en Vinaròs -convertida ya en culebrón- originada por el regalo del amigo invisible que el concejal de Urbanismo y Deportes, José Chaler (PSPV) hizo a la líder de TSV y edila de Cultura, Anna Fibla (una cabeza de cordero, vísceras y fruta y verdura podrida).

Eso sí, fuentes de ambas ejecutivas aseguraron que este sábado podrían haber novedades y hacerse públicas, aunque no descartaron que se postergaran las negociaciones hasta el lunes o incluso el martes. 

Y es que la única novedad es que ayer se puso fecha al pleno extraordinario solicitado por el Partido Popular para debatir la moción de reprobación a Chaler y el alcalde, Guillem Alsina. Será el próximo miércoles, a las 17.00 horas. La convocatoria de este pleno se ha demorado al máximo, lo que todavía da tiempo a ambas ejecutivas a posicionarse públicamente antes de su celebración.  

El ultimátum se alarga

Hasta la fecha no ha habido dimisiones ni ceses ni por parte del PSPV, y Chaler sigue como edil en las dos áreas de la que es responsable. Tampoco hay movimiento en el seno de TSV, que puso como plazo máximo para que el edil fuera cesado el pasado lunes, amenazando que, de lo contrario, los tres concejales se irían del gobierno. Aunque el plazo ha expirado, siguen en sus cargos. El pulso entre estos dos socios de gobierno, que tienen los papeles de divorcio en mano tras airear públicamente sus discrepancias pero que siguen demorando su presentación, debe resolverse en las próximas horas. 

Sin acuerdo en València

Estos últimos días ambos partidos han protagonizado un Juego de Tronos a nivel interno pero sin atreverse a hacer público ningún movimiento. Las ejecutivas locales dejaron antes de Navidad la responsabilidad de tomar decisiones a las ejecutivas autonómicas, que no llegaron a ningún acuerdo y al inicio de esta semana volvieron a traspasar las negociaciones al ámbito local.

De hecho, la edila de TSV se reafirma en su postura de no aceptar las disculpas de Chaler y exigir su dimisión, respaldada por Unides Podem. De hecho, fuentes de la formación morada han manifestado desde el primer momento que si no cesan al concejal del PSPV se retirarán del pacto de gobierno, en el que también está Compromís, y dejarán de apoyar al alcalde. Fuentes socialistas apelaron a la proporcionalidad del castigo y la necesidad de modular la respuesta ante la polémica.

La crisis política se ha originado en plena elaboración de los presupuestos para este año, y habrá que ver cómo afecta todo lo sucedido y si TSV apoyará las cuentas o los socialistas deberán buscar nuevos respaldos.  

La revisión del pacto, un claro fracaso

Esta nueva crisis entre PSPV y TSV es la escenificación del fracaso del nuevo acuerdo que rubricaron ambos partidos tras su primer gran desencuentro, en enero de 2020, entre Anna Fibla y el alcalde, Guillem Alsina, durante la rueda de prensa de presentación del proyecto de los multicines, en la que la líder de TSV aseguró sentirse «ninguneada y apartada» por los socialistas en la comparecencia. TSV pidió entonces una revisión del pacto. Y aunque se llegó de nuevo a una renovación del acuerdo, no mejoraron las relaciones entre ambos partidos a partir de la incorporación de Compromís.  

Pero, ¿quién incumplió el pacto? Para Fibla fue el PSPV, ya que aseguró que lo del regalo del amigo invisible fue «la gota que ha colmado el vaso». «No ha habido diálogo ni comunicación en estos dos años y medio», ha llegado a denunciar. Los socialistas consideran que ella ha roto el pacto al denunciar públicamente lo que debería haberse arreglado de forma interna.



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