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El Periódico Mediterráneo

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DE LAS 521 VIVIENDAS DEL CASCO ANTIGUO, 200 ESTÁN DESOCUPADAS

Cerca del 40% de casas de la Vila de Almassora están deshabitadas

El plan de regeneración, valorado en 2,7 millones, recoge que 7 de cada 10 viviendas son del siglo XIX

El parque edificatorio poco rehabilitado es característico en la Vila de Almassora. ANDREU ESTEBAN

Población envejecida y antigüedad de un parque edificatorio escasamente rehabilitado son características de la mayoría de cascos antiguos de municipios dentro y fuera de la provincia de Castellón. Una situación que puede desembocar en un alto porcentaje de viviendas deshabitadas. Un claro ejemplo se encuentra en Almassora. Hasta 200 de las 521 casas de la Vila, es decir, cerca del 40%, están deshabitadas y, además, siete de cada 10 viviendas existentes se construyeron antes de 1900. 

Son datos que se recogen en el proyecto de regeneración urbana del casco antiguo de Almassora que el Ayuntamiento ha presentado para optar a los fondos europeos Next Generation para revertir la situación en esta zona, tratando de aprovechar las oportunidades que ofrece este enclave singular y eliminando los problemas «que hacen que se convierta en un espacio estancando en el tiempo y de reducida calidad».

Los 2,7 millones de euros en que está cuantificada la rehabilitación de la Vila -que ahora completa su peatonalización- permitirían fomentar ayudas para la rehabilitación del parque inmobiliario y de actividades económicas ligadas al pequeño comercio, así como potenciar la hostelería. 

El objetivo pasa por atraer a gente más joven. De hecho, las consecuencias directas de esta desocupación de casas son el riesgo de existencia de plagas (principalmente, cucarachas y ratas) y la bajada del precio de los alquileres, ya que ha propiciado el aumento de arrendamientos para ser utilizadas como casal joven. La descripción de la actuación de regeneración detalla que «la Vila, en el imaginario colectivo, se ha convertido en el recinto para las fiestas patronales y en un espacio de ocio para jóvenes durante todo el año». Y la coexistencia de estos dos usos, por una parte, residencial y por otra parte, festivo, «está generando diferentes problemas en la convivencia en dicho escenario».

Repoblar el entorno

Si bien las actuaciones enmarcadas en este proyecto se encaminan a los espacios públicos exteriores, no a los edificios y viviendas, mediante la renovación y ejecución de dotaciones públicas, viales, parques públicos y zonas verdes, se espera que se revitalice el casco antiguo al dotarlo de las condiciones urbanísticas adecuadas que conlleven atractivo «para repoblar el entorno, atrayendo a gente joven para fijar su residencia y reducir la emigración de población residente».

Entre otros, el proyecto también contempla la ejecución de actuaciones para contribuir a una movilidad urbana local sostenible, el uso de energías eficientes e inteligentes en el alumbrado público y la renovación de la trama urbana del entorno, primando la circulación peatonal sobre el tráfico rodado, y potenciar los recursos patrimoniales, históricos, arquitectónicos y culturales de La Vila, para promover el desarrollo turístico del municipio. 

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