Era una hora de lo más atípica para disfrutar de un bou al carrer, pero era la hora perfecta para los patrocinadores del primer cerril que ha recorrido las calles de Nules este año. Fue ayer en las fiestas del Salvador, de la mano de la Penya AGT L’Esmorzar del Bou, que escogieron para tan esperada ocasión un ejemplar de Marqués Albaserrada de nombre Jerezano.

La comisión más joven del municipio, con dos años en su haber, este es el tercero --los anteriores fueron 2018 y 2019--, está siendo la encargada de inaugurar el calendario festivo del municipio y lo están haciendo con una varieda oferta de actividades concentradas en solo tres días. En tan pocas horas, apenas 72, ofrecen actos taurinos, musicales, gastronómicos, actividades infantiles, solidaridad y diversión familiar.

Inevitablemente, si de festejos populares se trata en este territorio, el acto estrella fue la exhibición del bou de Marqués Albasserada, que al mediodía congregó a un destacado grupo de aficionados dispuestos a prender la mecha del que todos confían y esperan que será el primero de muchos.

«Vuelve la normalidad»

Así lo manifestó ayer el alcalde, David García, que remarcó que con El Salvador, Nules «vuelve ya a la normalidad». Para quienes tienen que dar el paso inicial suele ser más complicado, razón por la cual, el alcalde remarcó que «desde el Ayuntamiento les damos nuestra enhorabuena a la comisión por todo el trabajo hecho».

Y el resumen de esa reactivación y de la motivación de los integrantes de la comisión, ha sido un ambiente propio de cualquier día de toros antes de la pandemia.

Jerezano ha tenido «el comportamiento de la sangre que lleva», destacó tras la suelta matinal Marcos Arrufat, presidente de la Penya AGT L’Esmorzar del Bou, una agrupación taurina que ya había patrocinado previamente dos exhibiciones en las fiestas de Sant Xoxtim. En esta ocasión, han escogido El Salvador «porque es el barrio en el que me crié», detalla Arrufat.

La comisión del Salvador ha ofrecido tombet de bou para casi 1.000 personas. MÒNICA MIRA

Pero el toro era un acto más de un completo programa que ayer incluía además de la embolada del mismo astado, una multitudinaria cena de tombet de bou, con 900 inscritos, otra evidencia de que lo que comenzó con la ilusión y la determinación de un grupo de vecinos se ha convertido en una cita festiva llamada a perpetuarse, al menos esa es la pretensión de quienes la hicieron posible.

Más de 900 personas se citaron ayer en las fiestas del Salvador en la primera cita gastronómica multitudinaria del municipio. MÒNICA MIRA

El Salvador tendrá hoy su colofón con cuatro convocatorias de lo más diversas. Empezarán a media mañana con actividades infantiles, y un taller solidario con la colaboración de la ONG local Kimo Projects Nules y el Ayuntamiento. La gastronomía volverá a cobrar protagonismo, con el concurso de paellas que se desarrollará en la calle Santa Natalia, y para la sobremesa, un concurso de carajilos con actuación del grupo Rumbologia. A las 18.00 horas, estos tres días tan intensos como esperados llegarán a su fin. La próxima cita. El Día de Paellas, el 30 de abril.