Una pérdida ha tenido de tristeza el segundo día de Pascua en la Vall d'Uixó, tras conocerse el fallecimiento de Carmen Martínez Castelló, Carmencita, una mujer que fue un referente social y cultural en la ciudad, estrechamente vinculada con el Ateneo Musical Schola Cantorum y su historia reciente.

Fue precisamente esta entidad musical la que informó a través de sus redes sociales de su deceso, una triste noticia que generó numerosos mensajes de pésame y cariño a su familia, porque pocos vecinos relacionados de algún modo y otro con la cultura y la música de banda vallera no sabían de ella.

Carmencita entró a formar parte de la Schola de bien joven, cuando se integró en el coro polifónico como soprano. Cuentan de ella que le propusieron en más de una ocasión aprovechar su tono vocal en la sección de zarzuela, pero siempre rechazó el ofrecimiento, porque aseguraba que la interpretación no era lo suyo.

'Carmencita' Martínez Castelló.

'Carmencita' Martínez Castelló.

Las circunstancias de la vida han hecho que su fallecimiento se haya producido dos días antes de que Carmen fuera a convertirse en protagonista de un acto de homenaje que iba a dispensarle la Schola. Iba a ser el miércoles, en la presentación de la revista de la agrupación, donde su sobrina, Empar Valero, le dedicaba un artículo que pretendía ser reconocimiento en vida a su contribución y personalidad. Ya no podrá vivir en persona ese emotivo momento. Pero las palabras incluidas en la publicación adquirirán, tristemente, una doble relevancia, pues ayudarán a recordarla tal y como era.

Carmen fue vicepresidenta de la Schola Cantorum en un momento crucial para la entidad.

Carmen fue vicepresidenta de la Schola Cantorum en un momento crucial para la entidad.

Dice Empar Valero sobre Carmencita que «fue dentro de la entidad pieza clave en diferentes ocasiones», como cuando se produjo la muerte de Miguel Arnau, maestro y fundador de la Schola. Carmen se mostró decidida en un propósito, «dar continuidad a la Schola». Fue ella, según relatan, quien «sin pensarlo dos veces, se plantó y decidió que aquel proyecto debía seguir adelante». Se convirtió en vicepresidenta y en conexión entre la entidad y la familia del fundador.

Su papel también fue básico para otro proyecto de la Schola, el de la residencia, un servicio que recordarán muchas generaciones de valleras y valleros que pasaron por sus instalaciones en las vacaciones estivales.

El próximo miércoles, dentro del programa de actos de las fiestas patronales de Sant Vicent, la presentación de la revista de la Schola Cantorum adquirirá una especial significación. Les faltará una de las invitadas especiales.