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El Periódico Mediterráneo

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REFORMA DE LA CALLE ENRIQUE GRANGEL GIRONA

L’Alcora abre al tráfico una de sus principales arterias

Invierten 850.000 euros para hacer este vial más accesible y seguro para conductores y peatones

El equipo de gobierno de l'Alcora, con el alcalde Samuel Falomir, a la cabeza, posa sobre la remodelada calle Enrique Grangel Girona. JAVIER NOMDEDEU

L’Alcora abre al tráfico una de las principales arterias de la localidad y a la vez uno de sus grandes retos urbanísticos, como es la remodelación de la calle Enrique Grangel Girona. Su reforma, que ha contado con un presupuesto de 850.000 euros, iba desde el colegio Comte d’Aranda hasta la calle Azulejera.

Para el alcalde, Samuel Falomir, esta iniciativa, unida al proyecto de las calles Sant Francesc y Arzobispo Gasch y las plazas del Ayuntamiento y del Convent (la actuación urbanística más importante de la última década, que acometieron en el 2017), son «intervenciones de gran impacto que hacía falta afrontar con valentía».

Por su parte, el edil de Urbanismo, Julián Tena, subraya que era «una actuación necesaria» que mejorará el bienestar y la calidad de vida de los vecinos, de modo que «había que afrontarla ya, no podía demorarse más». El proyecto se enmarca dentro de l’Alcora 2021-2030, un plan de presente y futuro para transformar la localidad.

Adiós a las aceras estrechas

La calle Enrique Grangel Girona, en la parte noreste del casco urbano, tenía una estructura antigua, con aceras muy estrechas que impedían o dificultaban el paso de personas, lo que obligaba a que tuvieran que hacerlo por la calzada. Además, presentaba varios estrechamientos y era de doble sentido.

Ante estas limitaciones, el Ayuntamiento decidió renovar la calle, optando por redistribuir los espacios ocupados por peatones y vehículos para mejorar la accesibilidad, la seguridad y las condiciones de circulación, tanto para los viandantes como para los conductores. Para ello, han ampliado la anchura de las aceras y la calzada es ahora de dirección única.

Reducir la velocidad

Con la finalidad de reducir la velocidad de los vehículos, han ubicado varios pasos elevados peatonales, que conllevarán mantener una marcha de circulación tranquila que aporte seguridad al peatón y comodidad, pues podrá cruzar la calzada sin variaciones horizontales, rampas o bordillos que obliguen a subir y bajar.

También han sustituido las infraestructuras que habían quedado obsoletas o prestaban servicios deficientes, como la red de saneamiento y de aguas pluviales o la colocación de canalizaciones en previsión de futuras necesidades. 

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