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El Periódico Mediterráneo

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DIFERENTES VÍAS DE INVESTIGACIÓN privada EN MARCHA

El virus de la garrapata viajó con las aves desde África hasta Castellón

Además del informe sobre la presencia del patógeno que provoca la enfermedad de Crimea-Congo, se está realizando una tesis sobre el parásito que lo transmite, con muestras de aves migratorias en Columbretes

Veterinarios del CEU, en trabajo de campo, plantean hacer serologías a animales silvestres y domésticos. MEDITERRÁNEO

Para la Generalitat Valenciana, el hecho de que hace menos de un año se haya documentado científicamente por primera vez la presencia en animales silvestres de Els Ports de un virus potencialmente mortal para los humanos --la letalidad según la OMS llega al 40%-- no requiere de ninguna acción específica por parte de las autoridades autonómicas. Según expusieron a Mediterráneo, ya existe un protocolo nacional sobre cómo gestionar la presencia del patógeno que provoca la Fiebre Hemorráfica de Enfermedad de Crimea Congo (CCHFV), aunque hasta el 2021 no se documentara su presencia en esta provincia.

Se trata de un protocolo y una enfermedad desconocidos para ganaderos y cazadores --por descontado para cualquier persona que circule por los montes de Els Ports--, quienes se exponen de manera directa por su contacto estrecho y habitual, no solo con los animales infectados, sino también con la garrapata que es la principal transmisora.

Alerta no compartida

Ese posicionamiento del Consell, donde ni la Conselleria de Sanitat ni la de Agricultura consideran que haya un riesgo que justifique que se lleve a cabo una campaña informativa sobre las medidas preventivas a abordar, una vez detectada la presencia del virus, tal y como recomienda la OMS, no lo comparten los autores del Informe CCHFV en ungulados silvestres de la Comunitat.

La preocupación de los investigadores de la Facultad de Veterinaria del CEU Cardenal Herrera no solo les llevó a realizar el estudio de campo que se resume en ese informe, cuyas conclusiones están desde septiembre del 2021 en la Generalitat, sino que también está motivando otras acciones como la elaboración de una tesis por parte de una veterinaria en la que colaboran la facultad valenciana y la Universitat de Barcelona, centrada en la identificación de la garrapata Hyalomma, principal transmisora del Naiovirus, patógeno que provoca la CCHFV.

La garrapata que contagia el virus viaja en la cabeza de las aves migratorias del área subsahariana MEDITERRÁNEO

En la elaboración de esta tesis ha colaborado el Grup Au d’Ornitologia de Castelló, que cada año, desde hace 28, realiza campañas de anillamiento y registro de las aves migratorias que hacen su alto en las Columbretes desde territorios subsaharianos.

Las llevan en la cabeza

Según explica Joan Castany, su presidente, la participación en este trabajo de investigación ha consistido, básicamente, en tomar muestras de las garrapatas que viajan con aves procedentes de países subsaharianos en su ciclo migratorio. Detalla Castany, que los parásitos «se pegan a la cabeza de las aves cuando están alimentándose en tierra en zonas de pasto de ungulados» (por ejemplo gacelas, cabras, etc...), «y no pueden quitárselas». Permanecen ahí hasta 27 días. Entonces, migran a Europa o Turquía, y cuando la garrapata se desprende puede agarrarse a otro animal, silvestre o doméstico (cabras hispánicas, jabalíes, conejos, vacas, ovejas...), y le transmite el virus. Los ungulados son meros reservorios o huéspedes, no sufren la enfermedad y tampoco la evidencian, son necesarias pruebas serológicas para identificar su presencia.

Eso no quiere decir que todas las garrapatas que llegan con esas aves sean transmisoras, nada más lejos de la realidad. Precisamente el estudio trata de definir cuántas Hyalomma hay entre ellas y si otras variantes pudieran ser portadoras del virus. 

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