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El Periódico Mediterráneo

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La última fase del plan director se centra en la rehabilitación de los espacios del parque de artillería

El final de la restauración del castillo de Peñíscola se atrasa a noviembre

La llegada del verano implica la paralización parcial de las obras, por lo que alargan el plazo de ejecución cinco meses

Imagen de una visita de la diputada de Cultura, Ruth Sanz, a las obras del parque de artillería en el castillo de Peñíscola, en diciembre del año pasado. Mediterráneo

Habrá que esperar unos pocos meses más para ver cómo el castillo del Papa Luna de Peñíscola luce ya completamente rehabilitado y restaurado. Concretamente hasta noviembre, después de que la empresa que se encarga de los trabajos, la UTE Construcciones y Desarrollos Tudmir-Mampostería Falomir, haya pedido a la Diputación, como propietaria de la fortaleza, extender cinco meses el periodo de ejecución de las tareas.

El motivo principal de la ampliación de plazos se debe a que las circunstancias especiales del verano provocarán el paro parcial de las labores en el castillo. No en vano, la directora de las obras recuerda en el informe que remitió al gobierno provincial que «la ordenanza municipal de Peñíscola de protección contra la contaminación acústica restringe, entre el 1 de julio y el 1 de octubre, la mayoría de los trabajos en obras».

Por ello, la tercera y última fase del ambicioso plan director que busca poner en valor el emblemático recinto amurallado no podrá estar terminada antes de verano, tal como estaba previsto inicialmente. El acta de replanteo se firmó el 2 de diciembre y el periodo de ejecución era de seis meses, por lo que teóricamente la intervención tenía que acabar a principios de junio. Tras la ampliación del calendario, el nuevo plazo finalizará ahora el 2 de noviembre.

Renovación de aseos y luces led

Esta etapa postrera, con un presupuesto de 477.000 euros, se centra especialmente en los jardines exteriores del castillo medieval, en concreto en el parque de artillería. Una de las principales mejoras que experimentará la fortaleza es la renovación total de los aseos, que serán accesibles y permitirán que las personas con movilidad reducida puedan hacer uso de ellos sin obstáculos. 

También rehabilitan la zona de personal y la taquilla de recepción a visitantes, además de renovar las luminarias de esa zona, ya que reemplazarán el alumbrado actual por luces led para mejorar la eficiencia energética y favorecer el desarrollo de actividades y eventos en horario nocturno.

Como desgranaron desde la Diputación en el inicio de las obras, otra importante actuación que incluye esta última fase es adecuar los jardines del siglo XX, lo que posibilitará la recuperación de los sistemas históricos originales de drenaje, así como pavimentos o parapetos de las baterías que se dejarán a la vista y ya restauran.

En total, el ambicioso plan director para potenciar y dinamizar la oferta del castillo de Peñíscola ha supuesto para la Diputación una inversión de seis millones a lo largo de varias legislaturas. 

La fortaleza ofrece servicios como si fuera un museo

Al margen de las obras actualmente en marcha, las que sí están terminadas desde hace meses son las tareas del proyecto de musealización del castillo, que ha enriquecido la experiencia turística de la fortaleza gracias a la interacción constante de los visitantes con paneles informativos y audiovisuales, y la recreación de espacios históricos que contribuyen a conocer aún más a fondo toda la historia que esconde. Han renovado equipamiento en el comedor, el salón gótico, la casa del agua, la capilla, el salón del cónclave, la mazmorra, el patio de armas, las terrazas y el polvorín del parque de artillería.


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