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El Periódico Mediterráneo

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"Si hay carril, deben ir por este", recalca la Generalitat

La Conselleria se ciñe a ley para justificar la prohibición de las bicis en la CV-18

Los ciclistas insisten en que el vial paralelo que existe hoy en día no permite la práctica deportiva

En algunos tramos del carril alternativo a la CV-18 la estrechez es evidente, más aún si coinciden bicis con patinetes. | GABRIEL UTIEL

La Conselleria de Política Territorial --que tiene las competencias en la gestión de las carreteras de titularidad autonómica-- ha prohibido expresamente la circulación de bicicletas por la CV-18, entre Castelló y Nules, «porque en las carreteras donde hay una vía para ciclistas estos deben circular por esta».

Desde el departamento precisan, además, que no se trata de la aplicación de una normativa nueva, sino que «la señal que se ha incluido recuerda la aplicación del vigente código de circulación» por lo que respecta a los ciclistas.

Esta no ha sido una decisión unilateral. En el área que dirige Rebeca Torró aseguran que ha estado consensuada con la Guardia Civil tras analizar el uso del vial.

Nada dijeron desde la Generalitat, sin embargo, en relación a las advertencias de los ciclistas sobre el estado en el que se encuentra el carril bici, que lo hace incompatible con un uso deportivo. «Está bien para ir a pasear», como afirma Toni Moral, miembro de la directiva del C.C. de Almassora, «pero no lo está para hacer deporte».

Entre otras razones, como explicó el campeón de ciclismo adaptado, Rubén Capdevila, porque la velocidad en el carril reservado está restringida a 20 km/h, cuando en un entrenamiento de bicicleta en ruta, en llano, se pueden llegar a alcanzar los 60 km/h.

Muchos inconvenientes

Para los ciclistas, a la hora de aplicar la normativa haría falta que la alternativa que se ofrece sea viable, y como denuncian, no es el caso. Solo hay que subirse a una bicicleta y recorrer el trayecto entre Nules y Castelló para comprobarlo. En algunos tramos --en el término de Castelló-- transcurre por encima de aceras, que no tienen un pavimento adecuado.

Hay zonas en las que las bicicletas no caben ni pueden maniobrar con facilidad, por lo que los ciclistas deben apearse. No hay continuidad en el firme y presenta numerosos baches, grietas y obstáculos como trapas de alcantarillado e, incluso, farolas.

Toni Moral remarcó que en un momento en el que «se habla tanto de un modelo de movilidad más sostenible y de lo beneficiosa que es la práctica del deporte, la administración sale con estas prohibiciones que son contradictorias», sobre todo porque no ofrecen infraestructuras «adecuadas».

Por todas estas razones, los ciclistas consultados defiende que el carril bici no es una alternativa real, porque es incompatible con la práctica deportiva, y están condenándolos a circular por la N-340 «que es mucho más peligrosa».

Hasta 200 euros de multa si ignoran la señal y circulan

  • Aunque tiene apariencia de autovía (dos carriles de circulación en ambas direcciones), la CV-18 es una carretera convencional desdoblada por lo que, en condiciones normales, estaría autorizada para los ciclistas, pero la Conselleria lo ha prohibido expresamente.
  • Si un ciclista ignora --por desconocimiento o de forma consciente-- la prohibición de circular, se expone a una sanción que, como recoge la normativa de tráfico, sería de 200 euros pero con un matiz. Esa cantidad puede ascender dependiendo de la peligrosidad del incumplimiento, por lo que a los ciclistas --deportistas o no-- la infracción les puede salir cara.
  • La DGT indica que los ciclistas tienen prohibido el uso de las autopistas. Sí que pueden rodar por los arcenes de las autovías, salvo que una señal lo prohiba de forma expresa por razones de seguridad, y en ese caso, deberán establecerse unos itinerarios alternativos.

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