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El Periódico Mediterráneo

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La disputa por los costes retrasa el IES Jaume I de Burriana al 2024

El conflicto por el alza de los precios del material ha demorado los trabajos entre seis y siete meses

Los trabajos en el futuro recinto educativo de Burriana se han ralentizado y ya llevan varios meses de demora por el conflicto.

Corren malos tiempos para la construcción de obra pública. El alza de los precios está dejando un reguero de conflictos entre las administraciones y las empresas constructoras, una problemática que ha afectado de lleno al nuevo IES Jaume I de Burriana. La tan esperada infraestructura educativa no estará lista hasta el curso de 2024, cuando la previsión inicial y optimista era un año antes. La disputa entre el consistorio y la adjudicataria sobre quién deberá asumir los sobrecostes del proyecto ha derivado en la ralentización de los trabajos, que llevan un retraso de entre seis y siete meses. 

Así lo explicó el concejal de Educación, Ramón Monferrer, quien incidió en que «los técnicos de la casa están estudiando el extenso informe de la dirección de obra e inmediatamente daremos respuesta a los recursos de la empresa responsable de los trabajos». Por el momento, la intención del consistorio es convocar la semana próxima un pleno extraordinario que certifique la negativa municipal a asumir los cerca de cinco millones que solicita Acciona por el encarecimiento de los materiales.

El edil considera esta cifra «desorbitada» puesto que, según el decreto del Gobierno que contempla esta contingencia por el conflicto entre Rusia y Ucrania, «estaríamos hablando de que deberíamos asumir solo 1,5 millones». 

Sin más demora

La urgente convocatoria de los miembros del plenario es, a ojos de Monferrer, «necesaria para avanzar lo máximo posible; es una cuestión de gran relevancia que no podemos demorar». 

Asimismo, el Ayuntamiento también ha emprendido otras acciones para tratar de revertir la situación y garantizar la ejecución del instituto. Por ello, ya se han puesto en contacto con otras firmas para saber si estarían interesadas en asumir el contrato, aunque de momento, no ha habido respuestas positivas. «Estamos trabajando a varios niveles porque nuestro interés primordial es que el proyecto finalice, pero nuestra esperanza es que este conflicto tenga solución y no nos veamos obligados a rescindir el contrato», puntualizó el concejal. 

Con todo, los operarios siguen trabajando sobre el terreno, aunque a un ritmo muy pausado dedicando las tareas a revisar cubiertas y menesteres más sencillos. De la buena marcha inicial en la que se llegó a calcular un adelanto de hasta seis meses en el plan de obra se pasa ahora al futuro más negro. 

Cabe recordar que el nuevo edificio será uno de los más grandes y avanzados de la Comunitat Valenciana y cuenta con un presupuesto de más de 13 millones de euros financiados por Generalitat a cargo del plan Edificant

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