Suscríbete

El Periódico Mediterráneo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Los vecinos detectan movimiento de entrada y salida con bolsas de plástico durante este lunes

Los okupas desvalijan la casa de la playa de Nules: ¿listos para irse?

Entre los okupas podría haber un joven con antecedentes y en búsqueda y captura

Los vecinos aseguran que ayer vieron mucho movimiento de entrada y salida de bolsas en la casa de la playa de Nules. Mònica Mira

Los okupas de la vivienda de tres plantas en primera línea de la playa de Nules han desmantelado la casa por completo, según confirmaron este lunes testigos, en lo que parecen los últimos movimientos para abandonar el edificio.

Con un trajín de bolsas de plástico, al que asistieron los vecinos expectantes, los jóvenes que llevan desde finales de febrero en una casa usurpada a sus propietarios aseguraron en declaraciones a medios de comunicación, alertados por las publicaciones de Mediterráneo de los últimos días, que se iban a marchar de forma «inminente».

«Nos vamos mañana», afirmaron y defendieron desde el victimismo su necesidad de tomar por la fuerza el inmueble de otros, pero sin explicar por qué lo han destrozado y desvalijado, si lo único que quieren es un sitio en el que vivir.

Testigos les han visto llevarse muebles, electrodomésticos y numerosos enseres hasta dejar la casa de tres plantas vacía. Lo que los dueños tenían en el interior para disfrutarlo en verano ya no está, en lo que consideran una «impune» vulneración de sus derechos.

Sin margen de maniobra

Según parece, a partir de las informaciones a las que ha tenido acceso este periódico, entre los okupas podría haber un joven en búsqueda y captura, con antecedentes por delitos de agresión y violencia de género.

Los residentes reconocen que el trabajo de la Guardia Civil en este caso no está siendo fácil. Su presencia en la zona es habitual, responden a cada llamada de denuncia, pero nunca han dado con el prófugo, entre otras razones porque, legalmente, no pueden acceder al interior del inmueble sin una orden judicial que, por otra parte, no pueden lograr si no tienen pruebas fehacientes de que está dentro, y no resulta sencillo.

Siempre que acuden, los otros okupas aseguran que no está allí y, en consecuencia, los agentes no pueden hacer más. Los vecinos asisten atónitos a una situación que no entienden, pero sufren.

Lo más preocupante, desde un punto de vista humano, es que, según ha podido conocer este periódico, tendría una orden de alejamiento de una de las jóvenes que están viviendo en la casa okupada que, a tenor de lo explicado por los habitantes de los alrededores, podría seguir sufriendo malos tratos, porque «los gritos y las peleas son constantes, a diario». 

Instalados en las tres plantas pese a ser unidades distintas

 Cuando los okupas entraron a la fuerza en la vivienda de primera fila de la playa de Nules, lo hicieron por la planta baja, según ha podido saber ‘Mediterráneo’, pero no tardaron en instalarse en el primer y segundo piso, pese a ser unidades habitacionales distintas y separadas, por lo que, en realidad, han usurpado tres casas y no una.

Durante el verano, el edificio siempre ha tenido residentes, bien los propietarios o personas alquiladas de manera legal. Este año era uno de los dueños el que tenía planificado pasar sus vacaciones en la casa familiar y no ha podido hacerlo.

Compartir el artículo

stats