Cinctorres vivió el sábado el día central de la celebración en honor al patrón de los animales. La despertà, el arrastre de les carrasques, la hoguera y la representación teatral de la vida del santo fueron los actos más destacados.  La despertà inició la jornada que llamaba a los colaboradores a acudir para terminar el montaje de la barraca. Un almuerzo popular sirvió para aglutinar a los voluntarios que se dirigieron al monte para preparar les carrasques. Finalmente, una comida de hermandad puso punto y final a los actos matutinos.

Quema de la barraca

Por la tarde, llegaron los momentos más esperados con el espectacular arrastre de les carrasques, donde las caballerías fueron las grandes protagonistas. La representación de la vida del santo, que en Cinctorres se hace en valenciano, y la quema de la barraca fueron momentos que congregaron a centenares de vecinos y visitantes. Ya entrada la noche, la bendición de los animales, con decenas de caballerías, fue otro momento de mucha vistosidad

Los mayorales que este año han sido un grupo de jóvenes diverso de la localidad celebraron “que la fiesta vuelva en todo su esplendor tras el covid”. También tuvieron palabras de agradecimiento “a todo el pueblo, especialmente a todos los vecinos que han colaborado y participado de los actos”, destacaba la mayoralesa y primera edil, Mireia Mestre. Mientras tanto, el domingo es el día dedicado a la liturgia con misa en honor a Sant Antoni a las 12.30 horas y, seguidamente, procesión por las principales calles del municipio.