Un pueblo de Castellón se 'seca': Siete meses con cubas, balsas sin agua y sin piscina

El alcalde denuncia que la Generalitat considera que la situación en el municipio, que desde noviembre se nutre de camiones cubas para disponer de agua, "no es una emergencia"

Un pueblo de Castellón se 'seca': Siete meses con cubas, balsas sin agua y no abrirá la piscina

Víctor Meseguer

La sequía que afecta seriamente a España se agrava en la región del Mediterráneo. En la provincia de Castellón, varios municipios del interior llevan meses dependiendo de camiones cisterna para abastecerse de agua. Uno de estos pueblos es Ares del Maestrat, donde además de estar recibiendo cubas desde noviembre del 2023 para garantizar el consumo humano, a día de hoy las balsas para el ganado están "totalmente secas", como se evidencia en las imágenes que acompañan este texto.

Aspecto de una de las balsas que existen en Ares del Maestrat para el ganado, totalmente seca, por efectos de la sequía.

Aspecto de una de las balsas que existen en Ares del Maestrat para el ganado, totalmente seca, por efectos de la sequía. / MEDITERRÁNEO

En el pueblo cuentan con dos balsas grandes y 4 ó 5 pequeñas y están todas sin agua. "La más grande tiene más de 20 años y nunca la habíamos visto así", explica el alcalde, José Luis Marqués. "Es un drama, la situación es desesperante", alerta el primer edil.

Ante la grave problemática, no abrirán la piscina municipal este verano. "Priorizamos el uso del agua: primero para las personas, después para los animales y, finalmente, para el uso recreativo", afirman. "Con todo lo que tenemos encima, ahora mismo es una frivolidad pensar en ello", añade. "Hay pueblos que buscan alternativas, como el uso de agua no potable, para las piscinas, pero nosotros no tenemos nada de agua", recuerda.

La situación en Ares no es nueva, aunque ahora se ha agravado. Durante años, el Ayuntamiento ha solicitado a las administraciones una inversión para resolver esta escasez, pero hasta la fecha no ha obtenido una respuesta favorable. El alcalde, José Luis Marqués, ya advirtió el pasado febrero sobre la situación, que no ha mejorado en los últimos meses. Más bien, todo lo contrario. A principios de mayo Marqués anunció que había declarado el estado de emergencia hídrica y solicitaba la ayuda de la Generalitat para intentar resolver esta delicada situación. 

No tienen pozos

Un mes después, la situación es "mucho peor". En el pueblo viven unas 60 personas durante todo el año, cifra que se eleva a 400 o 500 en temporada estival. «Estamos encantados de recibir a turistas, pero si no fuera por las cubas no podríamos abastecernos ni a nivel doméstico; el manantial está bajo mínimos y no tenemos pozos en el municipio», lamenta. Si en mayo Marqués ya incidía en que el panorama era igual de preocupante «para las familias del pueblo que viven de la ganadería, pues se están secando las balsas en las que beben los animales». A día de hoy, las balsas están secas.

El Ayuntamiento de Ares clama una solución ante la situación de sequía que padecen en el municipio, ya que las balsas para el ganado están secas y llevan meses dependiendo de camiones cisterna para abastecerse de agua.

El Ayuntamiento de Ares clama una solución ante la situación de sequía que padecen en el municipio, ya que las balsas para el ganado están secas y llevan meses dependiendo de camiones cisterna para abastecerse de agua. / MEDITERRÁNEO

Y la respuesta recibida este mismo jueves por parte de la Generalitat Valenciana ha caído como un jarro de agua fría en el pueblo. "No lo consideran una emergencia, creen que no es prioritario", explica el alcalde. "Al no ser tratado como una urgencia, debe seguir la correspondiente tramitación y me han dicho que me darán una respuesta entre tres semanas y un mes", añade. 

"La alternativa que nos han dado es coger agua de Vinaròs, pero para un ayuntamiento de nuestro tamaño ese gasto es inviable", comenta Marqués. Los ganaderos se están buscando la vida para conseguir agua, pero algunos se están pensando vender las explotaciones. "Así no se puede vivir de la ganadería", afirma.

Teniendo en cuenta que el 80% de la población de este municipio de l'Alt Maestrat tiene más de 60 años y que varias familias de mediana edad se dedican a este sector, es "preocupante". Numerosos pueblos del interior de Castellón se enfrentan a los desafíos de la despoblación y la falta de empleo es la zona acentúa aún más los retos a los que se enfrentan.