ATRAEN A NUMEROSOS PESCADORES

Alerta en Castellón por una 'invasión' de cangrejos azules

La presencia de este crustáceo, considerado un manjar gastronómico, conlleva un riesgo, pues es un depredador que afecta a otras especies

El 'Callinectes sapidus' tiene poca carne pero un sabor muy intenso.

El 'Callinectes sapidus' tiene poca carne pero un sabor muy intenso. / Mediterráneo

La Gola de la Llosa es un lugar ideal para la pesca del cangrejo azul. Según los pescadores, estos crustáceos están llegando en cientos, lo que atrae diariamente a numerosos aficionados equipados con todo lo necesario para lograr su captura.

Este cangrejo, aunque invasor, es considerado un manjar gastronómico, lo que impulsa a los pescadores a capturarlos en grandes cantidades, pues tienen asegurada su venta a restaurantes y locales de gastronomía.

La característica que distingue al cangrejo azul de otras plagas es su sabor. El Callinectes sapidus, también conocido como jaiba y originario de la costa occidental del Océano Atlántico, tiene poca carne pero un sabor tan intenso que lo convierte en un producto muy valorado en los mercados nacionales y asiáticos. 

La Gola de la Llosa es un lugar ideal para la pesca del cangrejo azul.

La Gola de la Llosa es un lugar ideal para la pesca del cangrejo azul. / Miguel Ángel Sánchez

La primera vez que se observó en Europa fue en las islas griegas, pero en los últimos años se ha expandido por el litoral catalán y la desembocadura del río Gaià, llegando también a Vinaròs, Castellón, Valencia y Murcia.

"Las autoridades deben tomar medidas"

Sin embargo, la presencia de este crustáceo conlleva un riesgo, ya que es un depredador que puede afectar a otras especies. Su llegada a la Gola de la Llosa a través del Mediterráneo le permite acceder a la red de acequias y canales de la Marjal d’Almenara, particularmente a Els Estanys, el área más importante del humedal que se extiende desde Sagunt hasta Moncofa.

«Las autoridades deben tomar medidas, ya que la presencia del cangrejo azul en el Mar Mediterráneo se está extendiendo, y su traslado a las acequias podría destruir los hábitats locales, lo que sería una situación muy lamentable», afirma el dirigente de Acció Ecologista-Agró, Enric Amer. 

Para Amer, la solución reside en «impedir que accedan a las aguas interiores». Considera que las autoridades autonómicas y nacionales tienen las herramientas necesarias para mantenerlos en el mar.