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LAS OBRAS ESTÁN PRESUPUESTADAS EN 8,4 MILLONES

Vía libre definitiva del Gobierno a los tan reivindicados espigones de Moncofa

La Dirección General de Costas aprueba el reivindicado proyecto para estabilizar el tramo entre el río Belcaire y la playa l’Estanyol

Panorámica aérea tomada en dron del litoral de Moncofa.

Panorámica aérea tomada en dron del litoral de Moncofa. / Miguel Ángel Sánchez

Moncofa

Tras más de una década de reivindicaciones, los tan demandados espigones de Moncofa serán, por fin, una realidad a todos los efectos. El Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó este miércoles un anuncio en el que el Ministerio para la Transición Ecológica, a través de la Dirección General de Costas y el Mar, aprueba de forma definitiva el proyecto para estabilizar el tramo entre el río Belcaire y la playa l’Estanyol. 

La concesión en mayo de la declaración de impacto ambiental (un trámite clave cuya obtención resulta determinante para el desarrollo de una iniciativa de esta magnitud) ya allanaba el camino a la puesta en marcha de este plan, que ahora tiene ya total vía libre tras dar el Gobierno luz verde a todos los trámites necesarios.

Después de la construcción de los nuevos espigones en Almenara (finalizados en verano del 2022 en la playa Casablanca tras una inversión estatal de 5,9 millones) y en Nules (culminados en abril de este año en la playa de les Marines con un importe de 4 millones), las futuras escolleras de Moncofa serán el principal proyecto que acometa Costas a corto plazo en la provincia para combatir la feroz regresión. Especialmente en los municipios del litoral sur de Castellón, cuyos municipios urgen intervenciones de calado y no meros parches.

En el caso de Moncofa, una de las localidades más reivindicativas y que más se ha movilizado para exigir protecciones en la playa, los trabajos están presupuestados en 8,4 millones, una cifra que indica la envergadura de las tareas.

Según ya publicó el BOE en mayo, «los objetivos específicos son recuperar la función de defensa de las playas para proteger las urbanizaciones más próximas a la línea de costa, asegurar una anchura mínima suficiente para el desarrollo de la función lúdica de las playas, proteger los restos de la Torre de Beniesma, declarada bien de interés cultural (BIC), y mejorar el encauzamiento de la desembocadura del río Belcaire y de dos desagües de aguas pluviales que desembocan en este tramo de costa».

Con la luz verde definitiva del proyecto, el próximo paso será ya licitar las tan esperadas obras. 

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