En su día fue un restaurante
Un barco de 57 metros se hunde en un puerto de Castellón tras años abandonado
En abril sufrió un incendio, ahora colapsa y deja buena parte de su estructura bajo el agua

Erik Pradas

Un barco atracado en el puerto de Burriana, bautizado con el nombre de Oceander, ha terminado hundiéndose tras años de abandono y deterioro. La embarcación, que ya presentaba daños significativos, finalmente colapsó, coincidiendo con el arranque de diciembre, y ha dejado la mayor parte de su estructura sumergida bajo el agua.
El pasado 24 de abril, el mismo barco ya sufrió un incendio, en el que intervinieron efectivos del Consorcio Provincial de Bomberos de la Diputación de Castellón, provocando inquietud por la humareda que levantó entre los vecinos.

El barco abandonado en Burriana sufrió un incendio el pasado abril. / Isabel Calpe
Este buque, que en el pasado operó como restaurante flotante en La Marina de Valencia, fue trasladado a Burriana tras quedar en desuso. En la capital de la Plana Baixa, la nave ha padecido actos vandálicos de distinta índole y ya presagiaba un posible hundimiento por filtraciones de agua.

El peculiar barco que emulaba a los clásicos del Misisipi está prácticamente hundido en Burriana. / Erik Pradas
Algunas partes del barco se mantienen a la vista, a la espera de una intervención de las autoridades del puerto de Burriana. La estructura visible evidencia el mal estado que presenta el navío.
Una embarcación "gafe"
El Oceander es un barco de río construido en Alemania en 1962, que solo necesitaba un metro de calado y tenía en su día el interior reformado. Durante un tiempo, estuvo atracado en el puerto de Vigo, donde protagonizó polémicas. Allí, el periódico El Faro de Vigo, de Prensa Ibérica, del mismo grupo editorial que Mediterráneo, lo tildó de «gafe» por todas las vicisitudes que vivió como restaurante en la dársena de la ciudad gallega. También estuvo en La Marina, donde dio sus últimos coletazos en el sector de la restauración.

El 'Oceander' en sus tiempos de esplendor en los que ofrecía servicio de barco-restaurante. / El Faro de Vigo
En sus momentos de esplendor, esta embarcación presumía de 57 metros de eslora y siete de manga, cocina y almacenes de 120 metros cuadrados. La capacidad del restaurante podía ir de 50 a 80 comensales y la de la cafetería oscilaba entre 40 a 60 usuarios.
Además, disponía de cinco baños y dos terrazas, una para un mínimo de 40 personas y otra en la cubierta superior para 20 comensales. Asimismo, contaba también con una oficina y depuradora.
El pintoresco barco que emulaba los clásicos que surcaban el Misisipi recaló en Burriana pese a sus intentos de venderse en una subasta, por valor de 1,2 millones.
- El pueblo de Castellón que custodia la última posesión templaria reactiva su castillo medieval
- Un mítico salón de banquetes en Castellón se transforma: este será su nuevo uso
- Benicàssim agota en unas horas el 92% de las ubicaciones para cocinar el Día de las Paellas
- Un municipio de Castellón se quedará sin su única oficina bancaria
- El curioso caso del Ayuntamiento de un pueblo de Castellón que acaba en los juzgados por una puerta
- Una de las principales arterias de Vinaròs seguirá en obras tras detectar importantes deficiencias: 'Debe ser entregada en perfecto estado
- Sorpresa en el puerto de Burriana por el amerizaje de una avioneta: 'No hice nada ilegal
- Un bar para salvar un pueblo de Castellón de 113 habitantes: se vuelve a alquilar por solo 50 € al mes