Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El alcalde de Orpesa, uno de los munícipes de Castellón que no cobran por el cargo

Su única compensación económica vinculada a la alcaldía, que asumió en junio de este año, se limita a las asignaciones por asistencias: alrededor de 350 euros por pleno y por junta de gobierno

Foto de Rafael Albert con la vara de mando, tras ser investido de nuevo como alcalde de Orpesa, el pasado 21 de junio.

Foto de Rafael Albert con la vara de mando, tras ser investido de nuevo como alcalde de Orpesa, el pasado 21 de junio. / Eva Bellido

Miguel Agost

Miguel Agost

El alcalde de Orpesa, Rafael Albert (PP), es un caso singular en la provincia de Castellón respecto a los sueldos oficiales de los munícipes, hechos públicos recientemente por el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, de los que ha informado este sábado Mediterráneo. El popular no cobra un salario municipal por el ejercicio de su cargo. 

En las cifras gubernamentales aparece que el alcalde de Orpesa percibe 58.079,98 euros con dedicación exclusiva. Eso se debe a que los datos corresponden a 2024, cuando la vara de mando estaba en manos de Araceli de Moya (Ciudadanos), por el pacto de gobernabilidad alcanzado en 2023 entre PP, Cs y Vox en la localidad costera, que cuenta con 11.785 habitantes según los últimos datos del INE.   

El acuerdo contemplaba que De Moya sería alcaldesa desde junio del 2023 hasta junio del 2025. Además, incluía un aumento de la nómina por ostentar la alcaldía. En cuanto a Rafael Albert, optó por renunciar a la retribución fija al encontrarse ya en situación de jubilación y percibir una pensión, tal como permite la normativa.

Su única compensación económica vinculada a la alcaldía, que asumió en junio de este año, se limita a las asignaciones por asistencias: alrededor de 350 euros por pleno y por junta de gobierno. Este consistorio, uno de los más relevantes de Castellón, mantiene así un esquema retributivo singular dentro de la provincia, dado que la mayoría de alcaldes cuentan con dedicación parcial o exclusiva.

Esta fórmula no afecta a la gestión diaria, ya que el alcalde continúa asumiendo sus responsabilidades institucionales, agenda pública y representación del consistorio con normalidad y, por ende, la decisión del popular supone un ahorro para las arcas municipales. Albert vive su última etapa como primer edil, cargo que ocupó entre 1995 y 1999; del 2003 hasta 2019; y ahora, en la presente andadura, entre 2025 y 2027, cuando acabará la presente legislatura. 

En una entrevista a Mediterráneo, el pasado julio, aseguró que "si no pasa nada, terminaré este periplo, sumando 22 años como alcalde en total (en varias etapas). Son muchos ya y mi intención es terminar aquí mi etapa política. Tendría que pasar algo muy grande para volver a presentarme, pero no entra en mis planes. Tengo 73 años y acabaré con 75". 

Tracking Pixel Contents