Un legado junto al mar que "lo es todo" en este pueblo marítimo de Castellón
La casa que levantó Antonio Ribelles Alós, abuelo materno de Avelina y Vicenta Arnau, en 1925, cumple 100 años.
Testigo de transformaciones urbanas y sociales, ahora, es un símbolo de resistencia y de historia viva, refugio emocional y expresión de un vínculo, que comenzó por necesidad de salud y que terminó convirtiéndose en amor incondicional por el mar

Avelina y Vicenta Arnau disfrutan ahora de la casa que construyó su abuelo, Antonio Ribelles, hace un siglo. / Sánchez
A escasos metros de la orilla, donde las olas acarician cada amanecer la primera línea de costa, se alza una vivienda que cumple 100 años y forma parte inseparable de la memoria sentimental de Moncofa.
La casa que levantó Antonio Ribelles Alós, abuelo materno de Avelina y Vicenta Arnau, en 1925, fue un acto de fe en el poder curativo del mar y un símbolo de una época en la que la playa era prácticamente un territorio virgen, apenas salpicado por unas pocas construcciones humildes.
A comienzos del siglo XX, las costas del Mediterráneo eran conocidas por su alto contenido en yodo, beneficioso para determinadas patologías respiratorias y dermatológicas. Avelina Ribelles, madre de las hermanas Arnau, padecía una dolencia que encontraba alivio en el aire marino. Esa fue la razón por la que la familia decidió construir una vivienda en la playa de Moncofa.

Imagen de Villa Avelina, en los años 70. / Sánchez
Mar y agricultura
En 1925, llegar hasta el litoral no era tan simple como hoy. La familia se desplazaba para pasar tres meses completos de verano, cargando en carros equipaje, herramientas agrícolas, utensilios para trabajar el campo e incluso animales. La casa fue concebida con un espacio específico para los aperos, testimonio de una vida en la que el mar y la agricultura convivían en un mismo relato familiar.
Las hijas recuerdan la Moncofa como un paisaje casi vacío, una línea de costa que no imaginaba su futuro turístico. En ese escenario, el sonido que marcaba las mañanas era el de las barcas de los pescadores arrastrándose por la arena.
Avelina evoca una de sus rutinas más tempranas: su madre la enviaba a la orilla a comprar pescado recién descargado, aún brillante por el agua del mar. No había lonjas, puertos, ni mercados estructurados. Había, simplemente, una comunidad pequeña, dispersa y profundamente unida por el mar.
Ventana al mar
El paso de las décadas transformó la vivienda y el litoral. Lo que empezó siendo una construcción sencilla, para cubrir necesidades básicas de salud y descanso, fue adaptándose de generación en generación. Las hijas de Avelina y Vicenta han ido adecuándola sin perder su esencia original: una casa que mira al mar para respirar.
Para la familia Arnau Ribelles, el mar no es un decorado: es un legado. «El mar lo es todo», repiten. Abrir la puerta y encontrarse con el horizonte azul; escuchar la respiración cadenciosa de las olas; sentir la luz cálida que anuncia el amanecer… Todo ello ha marcado su vida, su identidad y su memoria familiar.
Describir lo que significa ver salir el sol desde la casa es, para ellas, casi imposible. «Es algo indescriptible», coinciden.
Hoy, la vivienda centenaria se mantiene como un símbolo de resistencia y de historia viva. Es testigo de un siglo de transformaciones urbanas. Es refugio emocional y expresión de un vínculo que comenzó por necesidad de salud y que terminó convirtiéndose en amor incondicional por el mar.
100 años después, la casa sigue ahí, enfrentando temporales, amaneceres y veranos de sobrinos que continúan encontrando en ella lo mismo que encontró aquella madre enferma en 1925: el aire limpio, la luz inmensa y la sensación de que, frente al mar, todo es posible.
Suscríbete para seguir leyendo
- El pueblo de Castellón que custodia la última posesión templaria reactiva su castillo medieval
- Un mítico salón de banquetes en Castellón se transforma: este será su nuevo uso
- Benicàssim agota en unas horas el 92% de las ubicaciones para cocinar el Día de las Paellas
- El curioso caso del Ayuntamiento de un pueblo de Castellón que acaba en los juzgados por una puerta
- Una de las principales arterias de Vinaròs seguirá en obras tras detectar importantes deficiencias: 'Debe ser entregada en perfecto estado
- Sorpresa en el puerto de Burriana por el amerizaje de una avioneta: 'No hice nada ilegal
- Un bar para salvar un pueblo de Castellón de 113 habitantes: se vuelve a alquilar por solo 50 € al mes
- Un municipio de Castellón se quedará sin su única oficina bancaria