Fin de ciclo en un conocido comercio en la Vall d'Uixó: El sueño de una lectora que quiso ser librera
Juana García ha dedicado los últimos diecisiete años de su vida a regentar una librería en la que ha reivindicado la cultura de proximidad y el apego personal y colectivo por la literatura

Juana García Roig en su librería de la Vall d'Uixó. / MEDITERRÁNEO
Todos los comercios tienen sus particulares batallas. Levantar la persiana cada día es un reto, pero en determinados sectores, en los tiempos que corren, mantener la actividad se asemeja más al enfrentamiento ante Goliat de un David que puede tener piedras a su disposición, pero no una honda para lanzarlas y derrotar la gran amenaza que sufre su pueblo.
La historia de Juana García Roig tiene mucho de la fe y la persistencia de ese David que no le teme al gigante, alimentada por la pasión que siempre acompaña a los sueños que se quieren hacer realidad.
Porque Juana, una gran lectora, soñó un día con ser librera y hace diecisiete años materializó ese propósito en la Vall d’Uixó, en la plaza Gómez Ferrer, popularmente conocida como plaça Samarra. Lo hizo con el apoyo incondicional de su marido y sus hijas, que sabían que le sobraban capacidad y entusiasmo.
Como la gran mayoría de los pequeños comercios que quieren apostar por la literatura, en sus expositores y estanterías ha habido mucho de papelería, bolígrafos, libretas, material de oficina y escolar... un complemento necesario para sustentar económicamente el propósito de proveer lecturas.

Juana junto a su marido en una de las numerosas ferias en las que ha acercado la literatura a los lectores. / MEDITERRÁNEO
Quienes la conocen bien saben que con ella se puede conversar de todo, pero es un especial placer hacerlo sobre libros, que consume con fruición y comenta con sincero respeto por los autores, a quienes siempre ha tenido muy en cuenta. Y sí, este es un relato en pasado, porque se jubila.
Entre los más cercanos era una noticia sabida, que se ha confirmado públicamente estos días, cuando la asociación Jo compre a la Vall, a la que pertenecía, difundió una pequeña entrevista en la que Juana explicaba sus razones para adelantar esta etapa vital.
Ha confesado que con 61 años «he sopesado lo que quiero», porque asegura que «el esfuerzo que implica ser autónoma y tener un comercio, hoy en día no compensa ni personal ni físicamente», porque la gente «no compra en el pueblo».
Lo que podría parecer una rendición, en realidad tiene más de priorizar, y para ella, su tiempo, más concretamente el que dedica a su familia, es lo más importante. Y a eso va a dedicarse a partir de ahora.
Durante su etapa al frente de Llibreria Garcia ha demostrado gran implicación en la actividad cultural, participando en clubes de lectura y tertulias literarias, en presentaciones y con la propuesta de actividades escolares, además de ser una presencia habitual en la Fira del Llibre, donde siempre ha apoyado a los autores de proximidad.
La frase de Santa Teresa que ha escogido para despedirse dice mucho de su modo de entender la vida y su preocupación por el futuro de la sociedad: «Si lees conducirás, si no lees te conducirán».
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