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Cuando ver vuelve a ser posible: una misión sanitaria desde Morella a África

La pareja formada por el óptico Jorge García y su mujer Nancy García, naturales de la capital de Els Ports, han participado por primera vez en una expedición humanitaria al sur de Chad de la mano de la oenegé Ilumináfrica

Vídeo: Jorge García y Nancy García, de misión sanitaria desde Morella a África

Mediterráneo

Morella

La pareja formada por el óptico Jorge García y Nancy García, naturales de Morella, ha vivido recientemente una de las experiencias más intensas de su vida personal y profesional. Ambos han participado por primera vez en una expedición humanitaria al sur de Chad de la mano de la oenegé Ilumináfrica, una organización con una larga trayectoria en cooperación sanitaria en el continente africano.

El origen del viaje se encuentra en una relación forjada años atrás en la universidad. Jorge García compartió estudios en Barcelona con Rafa Sirvent, hoy veterano cooperante internacional, quien les propuso formar parte de una misión sanitaria en África. “Nos lo planteó a mi mujer y a mí, y en cuanto conseguimos encajar todas las responsabilidades familiares no lo dudamos. Ahora ya podemos anunciar que estamos trabajando para poder volver en 2026. Ha sido una experiencia personal y profesional brutal”, explica García.

Antes incluso de comenzar el trabajo sanitario, la expedición tuvo que superar una primera prueba: llegar al hospital de Dono Manga. El trayecto se convirtió en una auténtica odisea, con horas de desplazamiento por pistas sin asfaltar y carreteras prácticamente inexistentes. “Fue todo un reto el mero hecho de llegar hasta allí. Los coches circulan durante horas por caminos de tierra en condiciones muy duras”, detalla el óptico.

Sus compañeros de viaje

El equipo desplazado a Chad estuvo formado por tres oftalmólogos del Hospital La Paz de Madrid, un enfermero natural de Córdoba que asistía en las intervenciones quirúrgicas, dos ópticos valencianos --uno de Bocairent y el propio Jorge García-- y Nancy García, que asumió el papel de gestión de pacientes de pacientes y en el seguimiento nutricional. Todos ellos trabajaron bajo el paraguas de IluminaAfrica. Los resultados del trabajo realizado en apenas quince días son contundentes.

En ese periodo se llevaron a cabo 180 operaciones oftalmológicas, principalmente de cataratas, mientras que por la consulta de cribado pasaron alrededor de 350 pacientes. En este primer filtro, los ópticos evaluaban los casos para determinar quién necesitaba cirugía, corrección óptica o seguimiento, siempre en coordinación con los oftalmólogos.

Jorge García y Nancy García.

Jorge García y Nancy García. / J. O.

Otras labores

Paralelamente, la atención a la desnutrición infantil fue circunstancial y se añadió a la tarea principal centrada en la óptica y la oftalmología. Así, Nancy trabajó junto a Sor Angela, monja mexicana responsable de la óptica, la farmacia y de la nutrición del hospital. “Hacíamos el reparto de comida, que va racionada por días. En estas acciones se incluía la revisión, la toma de medidas y el pesaje de los niños para garantizar que tenían una buena evolución nutricional. Fue muy intenso y duro a la vez, pero también muy gratificante poder ayudar desde este perfil y ver el enorme trabajo que realizan las monjas”, explica. Las jornadas se organizaban siguiendo el ritmo del sol, desde que amanecía hasta que anochecía, sin horarios convencionales ni apenas descanso. A pesar de la extrema pobreza que define al país, el matrimonio destaca la dignidad y el trato humano de la población local. “Personas pacientes, respetuosas y agradecidas, que depositan una enorme confianza en los llegamos allí”, destacan. Chad es uno de los países con mayores carencias sanitarias del mundo, con grandes dificultades de acceso, infraestructuras muy precarias y una alarmante falta de recursos médicos especializados.

Para Jorge y Nancy García, la experiencia ha marcado un antes y un después. Recuperar la visión significa, en muchos casos, pasar de la dependencia absoluta a poder valerse por uno mismo. Un cambio radical que explica por qué este matrimonio de Morella ya piensa en volver a Chad para seguir ayudando donde más se necesita.

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