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La pesadilla del edificio okupado en la Vall d'Uixó desde hace cuatro años: "Le estaba quemando un ojo con un cigarro"

Los vecinos denuncian una violenta pelea de madrugada dentro de uno de los pisos que, según el Ayuntamiento, está investigando la Guardia Civil

El edificio de la calle Alfondeguilla, en manos de una entidad financiera, está okupado en su totalidad.

El edificio de la calle Alfondeguilla, en manos de una entidad financiera, está okupado en su totalidad. / MÒNICA MIRA

La Vall d'Uixó

Vecinos de la calle Alfondeguilla de la Vall d’Uixó han iniciado el nuevo año con la misma pesadilla con la que acabaron el 2025, un problema que les acompaña desde hace casi cuatro años con un edificio okupado, donde la madrugada del jueves al viernes asistieron a una violenta pelea entre varios individuos.

Aunque los conflictos, a menudo con agresiones, no son excepción, lo sucedido en esta ocasión llevó a los residentes en la zona a llamar tanto a la Policía Local como al 112, por la brutalidad del enfrentamiento «entre tres o cuatro personas», explican los inevitables testigos, porque como aseguran a Mediterráneo «estamos obligados a tragar con lo que pase, porque aquí nadie hace nada».

Eran sobre las tres y media de la madrugada cuando, acostumbrados a las interrupciones del descanso desde que el inmueble está habitado ilegalmente, empezaron a escuchar fuertes gritos que alertaban de que algo grave estaba pasando. Insisten en que no tienen más remedio que ser testigos de lo que sucede, porque los okupas, a pesar del frío, viven con todas las ventanas abiertas, al no tener ni luz ni agua.

"Los balcones están llenos de gotas de sangre"

Tras los gritos, no tardaron en llegar los golpes, «todo era muy violento, uno llegó a quemarle el ojo a otro con un cigarro y los balcones están llenos de gotas de sangre», describen. Aunque el altercado se estaba produciendo en el interior de uno de los pisos y no en la calle, los testigos, dado el peligroso cariz que estaba tomando, llamaron a la Policía Local, donde, según indica un denunciante, «me preguntaron cuánta gente había, porque solo tenían una patrulla y debían esperar refuerzos».

Sobre el desenlace del incidente poco saben. Fuentes municipales indicaron este jueves que no podían dar detalles, porque la investigación esté en manos de la Guardia Civil, que acabó interviniendo.

La protección del edificio

En más de una ocasión, consultados por esta cuestión, desde el Ayuntamiento han indicado que no tienen ningún tipo de competencia para actuar contra la okupación de un inmueble que nunca ha estado habitado legalmente y es propiedad de una entidad financiera. Lo único que pueden hacer es responder cuando hay llamadas con quejas, «y tendrían que venir día sí y día también», lamentan los vecinos. No se sabe con exactitud cuánta gente vive en la finca.

El comportamiento incívico de los sucesivos moradores de esta construcción ya le ha costado un par de miles de euros al Ayuntamiento, que se vio obligado a limpiar la basura que lanzaban de forma sistemática desde los balcones directamente al barranco.

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