Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

A cinco bajo cero y con escaleras para llegar a los balcones: Morella desafía el frío extremo en una cabalgata única

Decenas de niños no han querido perderse la llegada de Sus Majestades de Oriente pese a las gélidas temperaturas

Momento en el que accedieron a los balcones a través de escaleras.

Momento en el que accedieron a los balcones a través de escaleras. / Javier Ortí

Morella

Morella ha vuelto este lunes a convertirse, un año más, en el escenario de una de las cabalgatas de Reyes Magos más singulares de la Comunitat Valenciana, en una tarde marcada por el frío intenso. A pesar de las duras condiciones meteorológicas, con temperaturas que descendieron hasta los -5 ºC y una sensación térmica todavía más acusada, decenas de niños y niñas de Morella, de la comarca de Els Ports y numerosos turistas no han querido perderse la llegada de Sus Majestades de Oriente.

Con las imponentes torres de San Miguel como telón de fondo, los Reyes Magos han hecho su entrada triunfal en la ciudad, en una estampa plenamente invernal, con escarcha en el suelo como consecuencia de la leve nevada registrada durante la noche del 4 al 5 de enero.

Uno de los momentos más esperados ha vuelto a ser la aparición de los pajes alpinistas, llegados simbólicamente desde la cordillera del Karakorum, que han descendido desde las torres de San Miguel entre aplausos y ovaciones del público. Tampoco ha faltado otra de las tradiciones más características de Morella: la entrega de regalos en los balcones, realizada por los pajes que acceden a las viviendas mediante escaleras, una imagen que se repite generación tras generación y que distingue a esta cabalgata de muchas otras.

El recorrido se desarrolló siguiendo el itinerario tradicional. Tras entrar por el portal de San Miguel, la comitiva real avanzó por las calles Juan Giner y Virgen del Pilar hasta llegar al Ayuntamiento, para continuar posteriormente por Segura Barreda, Marquesa Fuente el Sol, Blasco de Alagón, los Porches, la calle Mare de Déu de Vallivana y la plaza de la Iglesia.

El acto culminó en la iglesia arciprestal, donde tuvo lugar la adoración al Niño Jesús y el posterior reparto de regalos, uno de los momentos más emotivos de la noche, en el que los más pequeños pudieron conversar directamente con los Reyes Magos.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents