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Las obras del agua finalizarán este mes en El Balcó de Orpesa tras invertir 330.000 €

La actuación se reanuda y entra en su último tramo en la calle Ruiseñor con el objetivo de quedar concluida a lo largo de enero

Trabajos recientes de la intervención fundamental para mejorar la seguridad y la fiabilidad del abastecimiento.

Trabajos recientes de la intervención fundamental para mejorar la seguridad y la fiabilidad del abastecimiento. / Eva Bellido

Orpesa

Las obras de renovación de la red de agua potable en la urbanización El Balcó de Orpesa han retomado su actividad tras el parón navideño y encaran ya su fase final, con la previsión de quedar concluidas a lo largo del mes de enero.

La intervención se ha reanudado desde el 7 de enero en la calle Ruiseñor, último vial incluido en este proyecto de sustitución de tuberías deterioradas, una actuación clave para mejorar la seguridad y la fiabilidad del abastecimiento en la zona.

Según explica la vicealcaldesa y concejala de Urbanismo, Araceli de Moya, los trabajos se detuvieron durante las fiestas “para no molestar tanto a los vecinos” y se concentran ahora en completar esta última calle antes de dar por finalizada la obra.

Últimos trabajos y cierre del proyecto

De Moya señala que la finalización está prevista “a lo largo de este mes”, e incluso apunta que en los próximos diez días podría realizarse una visita para comprobar el resultado final o los últimos remates antes de cerrar definitivamente el proyecto.

En paralelo, los trabajos en el depósito Bombí I, incluidos dentro de la misma actuación, ya se han dado por concluidos. Según ha confirmado De Moya, antes de Navidad se aplicó la última capa de impermeabilización en la cubierta y se completaron los trabajos de acondicionamiento, tanto exteriores como interiores.

“Una vez retirada la maquinaria, se ha vuelto a impermeabilizar y a terminar los trabajos de acondicionamiento, y ya se da por concluido todo el tratamiento del depósito, tanto por fuera como por dentro”, explica.

Certificación de obra y trabajos pendientes

Antes del parón navideño, el Ayuntamiento certificó una parte importante de la obra ejecutada durante el mes de diciembre. En concreto, se realizó una certificación de algo más de 50.000 euros, correspondiente a trabajos ya ejecutados y validados por el ingeniero responsable, lo que permitió actualizar el estado económico del proyecto y abonar las actuaciones realizadas.

De este modo, una vez finalice la intervención en la calle Ruiseñor, solo quedarán pendientes pequeños remates, dando por concluida una actuación que moderniza una red de abastecimiento especialmente castigada por su antigüedad.

Una obra poco visible, pero esencial

La edila del área subraya que se trata de un tipo de actuaciones que no siempre resultan visibles para el vecindario, pero que son fundamentales para evitar problemas futuros.

“Son obras que no se ven a los ojos, no son tan vistosas como otros proyectos, pero son esenciales y se echan de menos cuando no se realizan, cuando empieza a haber problemas de abastecimiento”, señala De Moya, quien insiste en que “es prioritario hacer estos proyectos aunque luzcan menos que otros que entran mejor por los ojos”.

En este sentido, recuerda que el objetivo del área de Urbanismo es completar primero toda la infraestructura subterránea antes de plantear futuras actuaciones más visibles en superficie, como pavimentación o aceras, una línea de trabajo que se está siguiendo en distintas zonas del municipio.

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