Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Otro municipio de Castellón se quedará sin oficina bancaria al anunciar su cierre

El Ayuntamiento se moviliza para buscar alternativas ante lo que considera "un servicio básico"

Un usuario en un cajero automático.

Un usuario en un cajero automático. / Mediterráneo

Iván Checa

Iván Checa

Castellón

Continúa la sangría de cierres de oficinas bancarias en el interior de la provincia de Castellón. Si hace unos días se conocía la clausura de la única sucursal que tenía les Useres, ahora una nueva localidad alerta de que perderá el servicio.

Un "duro golpe" para la localidad, como han asegurado desde el Ayuntamiento, al tratarse de lo que consideran una prestación básica. Se trata, en concreto, de Catí, donde bajará la persiana la única entidad bancaria que existe y, con ello, dejará de estar operativo también el último cajero.

Riesgo de exclusión financiera

"Sabemos de la sensibilidad del Consell con el mundo rural y con los pueblos de interior en la búsqueda de soluciones provocadas a un problema provocado por un Gobierno de España que ampara con la legislación vigente este tipo de cierres”, ha valorado la alcaldesa, Mamen Gámiz, quien ha considerado "urgente modificar el marco legislativo -como se exige desde 2024 en el Congreso- para garantizar este recurso a municipios de interior como Catí. Porque estamos en riesgo de exclusión financiera".

La primer edila también ha aludido a la "carga empresarial notable" de la localidad, con compañías como Piensos Vigoran, Quesos de Catí y Recofibers. "Los pequeños autónomos y las familias también han resultado afectadas”, ha añadido. Gámiz ha señalado que al final afecta a "grandes firmas y pequeños negocios, ciudadanos en general, que son garantía de riqueza y desarrollo para el pueblo. Son actividades que dan trabajo a muchas familias y dan bienestar a nuestra localidad".

"Asegurar el recurso"

El objetivo ahora del consistorio es "asegurar el recurso" porque la alternativa que hasta la fecha hay sobre la mesa es prestar atención a la población mediante un servicio móvil un día a la semana. "Es insuficiente para atender la gestión que demanda nuestra población. No vamos a parar hasta garantizar el recurso que merece el pueblo", sostiene la alcaldesa.

"Estamos trabajando de forma coordinada entre las instituciones públicas para resolver este problema que nos presenta una empresa privada. Y nuestro esfuerzo va dirigido precisamente a responder a la demanda de nuestros vecinos porque para Catí no hay nada más importante", ha concluido Gámiz. En concreto, el cierre está previsto para el próximo 1 de abril.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents