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María José Rodrigo, primera jueza de paz de la historia de Benicarló: "La palabra es la mejor herramienta para resolver conflictos"

Releva a Joan Ferré, tras ocho años dedicación al frente del juzgado

María José Rodrigo será la primera jueza de paz de Benicarló.

María José Rodrigo será la primera jueza de paz de Benicarló. / Mediterráneo

Benicarló

Benicarló inicia una nueva etapa en su Juzgado de Paz con el nombramiento de María José Rodrigo, quien se convierte en la primera mujer en ocupar este cargo en el municipio. El alcalde, Juanma Cerdá, la ha recibido esta semana en el Ayuntamiento, en un encuentro institucional que simboliza el relevo tras los ocho años de dedicación de Joan Ferré al frente del juzgado.

Para Rodrigo, asumir esta responsabilidad supone “un honor” en un momento vital marcado por la experiencia y el compromiso. Rodrigo reconoce que el reto es importante, pero lo afronta con determinación: “La vida está llena de retos y éste lo es, pues estamos hablando de una tarea muy nueva para mí, pero lo primero que pensé cuando supe que iba a ocupar el puesto fue que haré lo indecible para no defraudar”.

El alcalde, Juanma Cerdá, recibió a María José Rodrigo esta semana en el Ayuntamiento.

El alcalde, Juanma Cerdá, recibió a María José Rodrigo esta semana en el Ayuntamiento. / Alba Boix

Vocación al servicio de las personas

Su manera de entender el cargo se apoya en “la justicia, la paz y, sobre todo, la capacidad de escucha”. Ella misma se define como una persona conciliadora, convencida de que “la palabra es lo mejor que tenemos para solucionar cualquier conflicto”, una filosofía que encaja plenamente con el espíritu del Juzgado de Paz como espacio de mediación y proximidad.

Rodrigo no oculta una mirada crítica hacia la sociedad actual, en la que, apunta, “no siempre abundan los valores que deberían ser esenciales”.

El hecho de ser la primera mujer en desempeñar este cargo en Benicarló tiene, para ella, un significado especial, aunque huye de lecturas extraordinarias. “Es un honor, pero no debería ser noticia que ciertos cargos los ocupe un hombre o una mujer”, añadiendo que “lo mejor es la normalidad, y a eso hemos de tender”. Una reflexión que conecta con una visión igualitaria y serena del progreso social.

Vida dedicada a la enseñanza

La nueva jueza de Paz aporta al cargo una amplia experiencia profesional vinculada a la enseñanza. Ha sido maestra de Educación Primaria, directora de centro, formadora en el CEFIRE e inspectora de Educación, una carrera marcada por el trato directo con personas, la gestión de conflictos y la búsqueda constante del consenso.

Pensando en el futuro

Cuando piensa en cómo le gustaría que se recordara su etapa al frente del Juzgado de Paz, María José Rodrigo lo tiene claro. “Querría que se diga que he sido una persona justa, que he sabido escuchar a todo el mundo, independientemente de su origen o procedencia, y que he sabido ponerme en el lugar del otro”. Un objetivo ambicioso que ella misma resume con humor: “Casi nada, ¿eh?”

A los vecinos y vecinas de Benicarló les lanza un mensaje sencillo pero firme: “A pesar de no poder hacer nada por ayudar a conseguir la paz en el mundo, me comprometo a hacer todo lo que esté en mi mano para mejorar la convivencia en nuestra ciudad”.

Rodrigo está profundamente ligada a Benicarló, y define a la gente que habita en ella como “trabajadora y luchadora”.

Con su nombramiento, Benicarló gana una jueza de Paz con experiencia, sensibilidad y una clara vocación de servicio, dispuesta a hacer de la justicia cercana una herramienta real para el bienestar y la convivencia.

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