Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Contracorriente: un pueblo de Castellón recupera el acceso a servicios bancarios fijos

El municipio vuelve a contar con cajero tras meses sin oficina

Una persona saca dinero de un cajero automático.

Una persona saca dinero de un cajero automático. / Archivo

Héctor Gozalbo

Héctor Gozalbo

Mientras en las últimas semanas hasta tres localidades del interior de la provincia de Castellón —les Useres, Catí y Vistabella— han perdido la única oficina bancaria que aún mantenían activa, quedándose incluso sin cajero automático, Figueroles ha logrado revertir esta tendencia y recuperar un servicio esencial para su vecindario: el acceso a servicios bancarios fijos en la localidad.

El municipio vuelve a contar con un cajero automático después de varios meses en los que los vecinos se veían obligados a desplazarse a Llucena, l’Alcora o Sant Joan de Moró para realizar cualquier operación financiera, o bien a esperar al autobús bancario móvil que presta servicio un día a la semana. Una situación que se había convertido en un auténtico problema, especialmente para las personas mayores y para quienes no disponen de vehículo propio.

El origen de esta carencia se remonta a septiembre del pasado año, cuando la única sucursal bancaria que aún operaba en la localidad cerró definitivamente sus puertas al público, suprimiendo también el único cajero automático existente. Tal y como reconoce el alcalde de Figueroles, Óscar Escrig, apenas tres días después de tomar posesión como máximo responsable municipal fue informado de que la entidad cerraría en cuestión de semanas.

Ante esta situación, el alcalde solicitó una reunión con el director general de Caixa Rural l’Alcora, Juan Manuel Nogueroles, con el objetivo de buscar una solución que permitiera mantener el servicio bancario en el municipio. Aunque la apertura de una oficina no se consideró viable, la entidad mostró desde el primer momento su disposición a instalar un cajero automático en Figueroles.

La fachada del edificio de la Casa Cultural de Figueroles ya tiene un cajero, de la entidad alcorina, que da servicio las veinticuatro horas.

La fachada del edificio de la Casa Cultural de Figueroles ya tiene un cajero, de la entidad alcorina, que da servicio las veinticuatro horas. / Héctor Gozalbo

De este modo, desde hace algunos días la fachada del edificio de la Casa Cultural alberga un cajero de Caixa Rural l’Alcora que presta servicio las veinticuatro horas del día. El Ayuntamiento ha cedido el espacio y asume el coste del suministro eléctrico, mientras que la entidad bancaria ha financiado las obras de instalación, así como el servicio de internet y las cámaras de seguridad.

“Estamos muy agradecidos desde el primer momento porque Caixa Rural l’Alcora nos abrió las puertas. Cuando atienden a un alcalde, atienden a todo un pueblo”, ha señalado Escrig, quien ha destacado la sensibilidad mostrada por la entidad. “Mi agradecimiento es enorme porque gracias a ellos se garantiza un servicio básico y absolutamente necesario para Figueroles”.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents