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Cierra otro 'templo' gastronómico de Castellón: "Tal mal no lo habremos hecho para aguantar 42 años"

“Ha sido muy bonito, lo echamos un poco en falta, pero nos quedamos con el cariño de la gente”, añaden sus propietarios, que se jubilan y han puesto el local en venta o traspaso

Este restaurante de la provincia de Castellón ha bajado la persiana después de 42 años.

Este restaurante de la provincia de Castellón ha bajado la persiana después de 42 años. / ERIK PRADAS

La provincia de Castellón está viendo cómo algunos de sus restaurantes más emblemáticos cierran sus puertas tras décadas de historia. La Llanda, referente del vermut en Castelló, cerró el lunes 5 de enero, víspera del Día de Reyes; y el Bodegón de Carlos, en Vila-real, que durante dos décadas se ganó la confianza de los clientes, cerrará en marzo por jubilación.

Entre estos cierres se encuentra la sidrería-restaurante Sanabria, en Almassora. Después de 42 años siendo un referente para los amantes de la buena mesa en Castellón, el establecimiento ha bajado la persiana estas Navidades. José Manuel Cifuentes y su esposa Elvira Martínez, fundadores del local, han decidido que es hora de descansar tras décadas dedicadas a la hostelería y han puesto el establecimiento en traspaso o a la venta.

Elvira Martínez (primera por la izquierda), José Manuel Cifuentes y las trabajadoras de la sidrería, antes del cierre.

Elvira Martínez (primera por la izquierda), José Manuel Cifuentes y las trabajadoras de la sidrería, antes del cierre. / ERIK PRADAS

42 años de historia

“No lo habremos hecho tan mal para aguantar 42 años”, bromea José Manuel, recordando sus comienzos como friegaplatos y camarero en Barcelona. Junto a Elvira, primero abrieron un bar en Almassora y, poco después, la sidrería que con el tiempo se convirtió en un punto de referencia para vecinos y visitantes.

Comida casera y productos de calidad, una de las claves del éxito de este restaurante a lo largo de cuatro décadas.

Comida casera y productos de calidad, una de las claves del éxito de este restaurante a lo largo de cuatro décadas. / ERIK PRADAS

El restaurante destacó tanto por su menú del día asequible como por sus productos y vino de primera calidad, pensados para quienes querían darse un buen homenaje. Su especialidad, la Santísima Trinidad como ellos resaltaban: carne, jamón y brasa.

Muchos de sus clientes, además de los vecinos de Almassora, llegaban de toda la provincia e incluso de fuera de Castellón, atraídos por la cocina familiar, casera y de calidad.

Además, "teníamos mantel de tela y servilletas de tela, detalles que hay gente que agradecía", recuerda.

José Manuel Cifuentes, en el comedor de la Sidrería Sanabria.

José Manuel Cifuentes, en el comedor de la Sidrería Sanabria. / ERIK PRADAS

El secreto del éxito

“Como se cocina en casa”, resume José Manuel, señalando uno de los pilares del éxito del restaurante. Tras más de cuatro décadas dedicadas a la hostelería, este hombre que va a cumplir 68 años, y Elvira, de 64, han decidido que ha llegado el momento de descansar. “Ha sido muy bonito, lo echamos un poco en falta, pero nos quedamos con el cariño de la gente”, añaden ambos.

Con el cierre de la Sidrería Sanabria, la provincia pierde otro de sus templos gastronómicos, donde la cocina casera, los encuentros familiares y los recuerdos de varias generaciones de comensales marcaron la pauta durante más de cuatro décadas.

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