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Empieza la retirada de amianto del antiguo restaurante en el solar del parque acuático de la Vall

Era la última estructura que quedaba por demoler en la parcela, porque debía autorizarse una gestión autorizada de un residuo altamente contaminante

La maquinaria pesada trabajando este miércoles en el solar del parque acuático de la Vall d'Uixó para retirar el amianto del antiguo restaurante.

La maquinaria pesada trabajando este miércoles en el solar del parque acuático de la Vall d'Uixó para retirar el amianto del antiguo restaurante. / MÒNICA MIRA

La Vall d'Uixó

Mientras la lluvia lo ha permitido, en la Vall d'Uixó este miércoles se inició retirada del amianto que impedía la demolición de la última estructura que todavía quedaba en pie en la parcela donde se está construyendo el futuro parque acuático, en el paraje de Sant Josep.

La maquinaria pesada accedió al solar y empezó a desmantelar la cubierta de fibrocemento de una construcción que se encuentra en lo que será el acceso de la instalación recreativa. Precisamente esa ubicación es lo que ha permitido que el ritmo de trabajo en el resto de la parcela no se vea afectado.

Según detallan desde el Ayuntamiento, en el espacio que quedará libre tras demolerse por completo el edificio, se creará «una especie de plaza», inmediatamente a continuación de la entrada principal, antes de acceder al área recreativa donde se encuentran las piscinas.

Como ya avanzó la alcaldesa, Tania Baños, para proceder a la retirada de la uralita era imprescindible la autorización de la Generalitat, porque se trata de un residuo peligroso y contaminante, con riesgos probados para la salud en su manipulación y que tiene una gestión posterior muy específica. Como esperaba el Ayuntamiento, esa autorización no se ha demorado, lo que permitirá mantener los planes de ejecución.

De cualquier modo, esta circunstancia «no ha afectado a la planificación de la obra», como han insistido desde el equipo de gobierno. Se conocía previamente de la existencia del fibrocemento y de los trámites que hay que seguir para retirarlo y se había estructurado el desarrollo de los trabajos a partir de esa premisa.

Mientras se esperaba la autorización autonómica, se ha ido avanzando en la construcción del vaso de compensación, la cimentación de los toboganes que se convertirán en la atracción de la piscina más grande y en el muro perimetral.

El tiempo avanza, y aunque la climatología está siendo más adversa de lo que suele ser habitual en esta época del año, las obras no están sufriendo alteraciones significativas. Por delante quedan cinco meses, antes de alcanzar la fecha de apertura, que el Ayuntamiento establece para el próximo mes de julio.

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