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A finales de este ejercicio

L'Alcora asumirá el control del ecoparque tras 20 años de gestión privada para potenciar el servicio

El Ayuntamiento podrá ampliar los residuos admitidos y flexibilizar las normas para adaptarse a los nuevos hábitos de reciclaje, con el objetivo de frenar el abandono de muebles y residuos en la vía pública y entornos rurales

Un hombre deposita unos enseres en el ecoparque de l'Alcora.

Un hombre deposita unos enseres en el ecoparque de l'Alcora. / R. D. A.

R. D. A.

L'Alcora

El Ayuntamiento de l’Alcora asumirá la gestión directa del ecoparque a finales de este 2026, coincidiendo con la finalización del contrato vigente, que ha estado en manos privadas durante los últimos 20 años. Con este paso, el consistorio pondrá fin al modelo concesionado en funcionamiento desde 2006 y convertirá la instalación en un servicio de titularidad y gestión municipal.

La decisión responde a la voluntad de potenciar y modernizar el servicio, adaptándolo a las necesidades reales y actuales del municipio, muy distintas a las que existían cuando se redactó el contrato hace dos décadas. Desde el Ayuntamiento explican que el pliego vigente ha quedado desfasado, ya que no contempla residuos que hoy en día son habituales en los hogares.

En su momento se consideró que determinados materiales no se depositarían de forma recurrente en un ecoparque, por lo que no se incluyeron entre los admitidos. Sin embargo, la evolución de los hábitos de consumo y reciclaje ha cambiado esta realidad y actualmente muchos vecinos encuentran limitaciones a la hora de depositar ciertos residuos.

Ecoparque de l'Alcora.

Ecoparque de l'Alcora. / R. D. A.

Quejas vecinales

A ello se suman las exigencias del sistema actual, que han generado quejas ciudadanas. Por ejemplo, para depositar muebles es obligatorio desmontarlos o trocearlos previamente, una condición que dificulta el uso del servicio y que, en ocasiones, provoca que estos residuos acaben abandonados en la vía pública o en entornos naturales.

Con la gestión directa, el Ayuntamiento podrá decidir qué residuos se recogen, establecer normas más útiles y flexibles y ampliar los materiales admitidos, con el objetivo de convertir el ecoparque en un servicio más práctico en el día a día. La finalidad es facilitar su uso y reducir los vertidos incontrolados, un problema que afecta a numerosos municipios.

El alcalde, Samuel Falomir, ha señalado que, ante la problemática creciente de vertidos tanto en la vía pública como en entornos rurales, el consistorio quiere que el ecoparque sea de gestión plenamente municipal para poder adaptarlo con agilidad a las exigencias de la ciudadanía. “No queremos volver a que sean empresas privadas, con contratos de larga duración, las que gestionen un servicio de estas características. Queremos que sea el propio Ayuntamiento el que tenga el control total para poder adaptarlo a las necesidades reales de la gente y no estar atados a decisiones externas”, ha manifestado.

Además, el primer edil ha avanzado que, junto al cambio de modelo, el consistorio estudiará la posibilidad de mejorar los horarios y las instalaciones del recinto, situado en la partida Saltador, junto al polifuncional y la pista de atletismo de la villa ceramista.

Actualmente, el ecoparque abre de martes a viernes de 9.30 a 14.00 y de 16.00 a 19.00 horas, los sábados en el mismo horario, los domingos de 9.00 a 14.00 horas, y permanece cerrado los lunes.

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