Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La farmacéutica más veterana de Benicàssim inicia su jubilación tras toda una vida cuidando a sus vecinos

Mª Luz Guimerá cierra una etapa de más de cuatro décadas al frente de su farmacia, marcada por la vocación sanitaria, la ética profesional y una relación de confianza con varias generaciones de pacientes

Una imagen antigua con Mª Luz Guimerá en su farmacia en Benicàssim.

Una imagen antigua con Mª Luz Guimerá en su farmacia en Benicàssim. / MEDITERRÁNEO

Benicàssim

Durante más de 40 años, la farmacia de Mª Luz Guimerá ha sido mucho más que un establecimiento sanitario en Benicàssim. Ha sido un lugar de consulta, de escucha y, en muchos casos, de apoyo cotidiano.

Ahora, la farmacéutica más veterana del municipio inicia su jubilación y pone fin a una trayectoria profesional que ha acompañado a varias generaciones de vecinos.

Posando con su marido y sus abuelos cuando abrió la farmacia.

Posando con su marido y sus abuelos cuando abrió la farmacia. / MEDITERRÁNEO

La farmacia abrió sus puertas en 1982 y, desde entonces, forma parte del paisaje cotidiano de la localidad.

Cuatro décadas después, aquel mostrador continúa siendo punto de referencia para quienes buscan consejo, orientación o simplemente una palabra cercana.

Otra imagen antigua en la farmacia de la avenida Ferrandis Salvador, 94.

Con la auxiliar de toda la vida, Rosario Peñas, con quien ha compartido todos estos años. / MEDITERRÁNEO

Nacida en Vinaròs y criada allí, destacó desde joven como estudiante brillante en una época en la que acceder a la universidad no resultaba tan habitual como hoy. Dudó entre Matemáticas y Farmacia, dos disciplinas que le apasionaban, pero finalmente optó por esta última.

Completó la carrera curso por año en Valencia, sin proceder de una saga familiar de farmacéuticos —su madre era ama de casa y su padre empresario—, pero con la determinación de construir su propio camino profesional.

Mª Luz destacó desde joven como estudiante brillante.

En el Colegio Oficial de Farmacéuticos. / MEDITERRÁNEO

Vocación sanitaria por encima del negocio

Cuando asumió la titularidad del establecimiento a comienzos de los años ochenta, el negocio no figuraba entre los más prósperos de la zona. Con el paso del tiempo y gracias a una gestión rigurosa y a su mentalidad analítica, el proyecto creció hasta consolidarse como uno de los referentes sanitarios de Benicàssim.

Durante décadas, el trabajo resultó especialmente intenso en verano, con la llegada masiva de visitantes a la costa. En invierno la actividad descendía, aunque siempre mantuvo una clientela fiel durante todo el año. Tras la pandemia y el aumento de población estable, la farmacia pasó a mantener un ritmo constante los doce meses.

Otra foto antigua en el establecimiento.

Mª Luz junto a trabajadores de verano (estudiantes). / MEDITERRÁNEO

Pero si algo ha definido su trayectoria no han sido las cifras, sino su manera de entender la profesión. Mª Luz Guimerá nunca se consideró una vendedora, sino una profesional sanitaria.

En un contexto en el que muchas farmacias han evolucionado hacia modelos más comerciales, defendió que su prioridad debía centrarse en el bienestar del paciente. Evitó prácticas de venta innecesarias y apostó por el consejo honesto, incluso cuando ello no implicaba un mayor beneficio económico.

Defendió siempre que su prioridad debía centrarse en el bienestar del paciente.

Mª Luz en el laboratorio de su farmacia en Benicàssim. / MEDITERRÁNEO

Quienes la conocen destacan su carácter meticuloso y su alto nivel de exigencia, pero también su generosidad. Trabajó incluso en momentos complicados de salud, sin faltar a su puesto.

Para ella, la farmacia funcionó como una extensión del centro de salud, un espacio cercano donde no solo se dispensaban tratamientos, sino también confianza.

Equipo de profesionales en la farmacia.

La veterana farmacéutica junto a trabajadoras de verano en el mostrador. / MEDITERRÁNEO

Esa misma filosofía la trasladó a su equipo. Durante años contó con Rosario Peña, que ya formaba parte de la plantilla cuando adquirió la farmacia y que ejerció como su mano derecha hasta su reciente jubilación. Cada verano incorporó además a estudiantes y jóvenes profesionales que hoy, muchos años después, aún recuerdan aquella etapa con especial cariño.

Trayectoria más allá del mostrador

Su implicación profesional también trascendió el ámbito local. Durante muchos años ejerció como tesorera del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Castellón, donde aportó su capacidad de gestión y su dominio de las cuentas.

Desde esa responsabilidad contribuyó a mejorar la situación económica de la institución y a impulsar acuerdos beneficiosos para los colegiados, una labor discreta pero muy valorada dentro del sector.

Ejerció como tesorera del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Castellón.

Ejerció como tesorera del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Castellón. / MEDITERRÁNEO

La pandemia marcó uno de los momentos más exigentes de su carrera. Como el resto del personal sanitario, afrontó la incertidumbre desde primera línea y mantuvo el servicio activo en circunstancias complejas, sin bajar la persiana ni un solo día.

Ahora, tras más de cuatro décadas al frente de una farmacia abierta desde 1982, Mª Luz Guimerá inicia una nueva etapa.

Mª Luz en su último día de trabajo en la farmacia.

Mª Luz en su último día de trabajo en la farmacia. / MEDITERRÁNEO

La jubilación le permitirá dedicar más tiempo a su familia —acaba de estrenarse como abuela y espera un segundo nieto en los próximos meses—, retomar aficiones que el trabajo dejó en segundo plano y viajar, una de sus grandes pasiones.

Con su retirada concluye una etapa larga y coherente. Deja en Benicàssim algo más que un negocio: deja un legado de cercanía y compromiso sanitario que ha marcado a varias generaciones.

La veterana farmacéutica se despide de esta etapa y comienza su jubilación.

El último día de trabajo de la auxiliar de toda la vida. / MEDITERRÁNEO

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents