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Vinaròs defiende en el pleno su reforma lingüística pese a la protesta ciudadana

El debate se celebra a las 17.00 horas con otra concentración prevista

Imagen de la protesta convocada durante la anterior sesión plenaria.

Imagen de la protesta convocada durante la anterior sesión plenaria. / Javier Flores

Vinaròs

El Ayuntamiento de Vinaròs celebra este miércoles a las 17.00 horas el debate sobre la modificación del reglamento de normalización lingüística, previsto inicialmente para el pleno ordinario de la pasada semana, sesión que tuvo que aplazarse tras la indisposición de una concejala del PVI.

La propuesta, impulsada por el equipo de gobierno formado por PP, PVI y Vox, ha generado un intenso debate político y social. Entre otras medidas, plantea la denominación bilingüe de calles, plazas y viales, así como el uso del castellano en documentos oficiales. La iniciativa ha sido contestada por la oposición (PSOE y Compromís) y por parte de la ciudadanía, que protagonizó una concentración de alrededor de 300 personas en el último pleno y que esta tarde se prevé mucho más multitudinaria.

El pleno anterior tuvo que aplazarse tras la indisposición de una concejala del PVI.

El pleno anterior tuvo que aplazarse tras la indisposición de una concejala del PVI. / Javier Flores

Desde el Partido Popular, el portavoz Juan Amat, aunque sin hacer referencia a la polémica al cambio de rótulos en las calles, ha defendido la reforma asegurando que busca “tratar a todos los ciudadanos con el mismo respeto”, tanto a valencianohablantes como a castellanohablantes. En este sentido, ha subrayado que la propuesta pretende garantizar que el Ayuntamiento pueda comunicarse en ambas lenguas, especialmente en situaciones relevantes como avisos de emergencia o comunicaciones institucionales. “Nosotros decimos sí al castellano y sí al valencià”, ha afirmado, rechazando las críticas y atribuyéndolas a posturas “sectarias”.

Polémica "exagerada"

En una línea similar, Juan Blanchadell (PVI), ha restado importancia a la polémica generada en torno a la modificación normativa. A su juicio, se trata de una reacción “exagerada” por parte de la oposición y ha negado que la reforma suponga un ataque al valenciano. Según ha explicado, el cambio se limitará a incorporar el castellano en la rotulación urbana conforme se vayan renovando las placas, sin traducir los topónimos originales.

Blanchadell ha calificado de “absurdos” algunos ejemplos difundidos en redes sociales por el Partido Socialista sobre supuestas traducciones literales de nombres de calles, y ha insistido en que denominaciones como Passeig de Fora’l Forat mantendrían su forma original en ambas lenguas. Además, ha defendido que la medida puede contribuir a facilitar la comprensión del valenciano a los visitantes castellanohablantes.

El debate sobre esta modificación se celebrará esta tarde, en un contexto marcado por la división política y la movilización ciudadana.

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