Una 'guardería' para mejillones en Castellón: La solución para que los moluscos sobrevivan al calor del Delta del Ebro
Las aguas abiertas de Alcossebre se convierten en el refugio ideal contra los 30 grados que amenazan la especie
El centro de buceo Barracuda combina este proyecto pionero con biotopos y posidonia para regenerar el fondo marino

Mediterráneo
Frente a Alcossebre, bajo una superficie de agua que para muchos solo es paisaje, está naciendo un proyecto inédito en Castellón: un cultivo experimental de mejillón en mar abierto. Lo impulsa Barracuda, empresa de buceo ubicada en la localidad, y sus socios, Ángel Hita y Antonio Civantos, lo explican como una mezcla de innovación, paciencia y observación del mar.
La iniciativa convierte parte del litoral de Alcossebre en una especie de “guardería” marina para mejillones. No se trata todavía de una gran explotación comercial, sino de comprobar si estas aguas pueden ayudar a resolver un problema que afecta a productores del Delta del Ebro. Allí, según explican desde Barracuda, las primeras fases de crecimiento del mejillón sufren por las condiciones de la bahía: poca profundidad, subida de la temperatura del agua hasta el entorno de los 30 grados y menor oxigenación.

De izquierda a derecha, los miembros de Barracuda Christopher Paton, Chema Casado, Antonio Civantos, Juan Vicente Beneyto y Rocío Martínez. / Mediterráneo
“Es un proyecto experimental”, resumen Hita y Civantos. La prueba ya se hizo el año pasado con poca producción y este ejercicio se ha repetido con mayor producción. “Está funcionando bien”, señalan. El sistema consiste en instalar una línea madre de la que cuelgan cuerdas especiales preparadas para captar la semilla de mejillón aprovechando las corrientes marinas. El periodo va de febrero a abril. En esas semanas, el mejillón se fija a las líneas y permanece en aguas de Alcossebre hasta alcanzar entre un centímetro y medio y dos centímetros. Después, se traslada al Delta del Ebro, donde ya tiene un tamaño suficiente para resistir mejor las condiciones que complican su nacimiento.
Mejillón, el ‘rey’ de los moluscos
La costa de Castellón entra así en una fase nueva: no como competidora directa de las grandes zonas productoras, sino como espacio de ensayo para mejorar el ciclo del mejillón. “Por ahora esto es una especie de laboratorio para ver si es posible escalar el cultivo”, explican los socios de Barracuda.
El salto, eso sí, no es sencillo. Montar una explotación de verdad exige inversiones muy elevadas. Desde la empresa calculan que una instalación capaz de producir unos 80.000 kilos de mejillón requeriría alrededor de 200.000 euros solo en montaje. Por eso su papel, insisten, es abrir camino: “Nuestro negocio es innovar; si quieren invertir, ya tendrían que ser ellos los que lo exploten”.

En la izquierda, imagen del cultivo de mejillones; a la derecha, buceadores de Barracuda que lo están haciendo posible. / Mediterráneo
Un oasis en el 'desierto marino'
Pero el mejillón no es el único movimiento que se está produciendo bajo el agua. Barracuda ha lanzado también 150 bloques de hormigón de media tonelada que sirven como lastre para sujetar boyas, pero que están generando un efecto inesperadamente valioso: funcionan como pequeños arrecifes artificiales.
Los bloques, con huecos y cavidades, se han convertido en refugio para especies marinas. “Es como un oasis en un desierto”, describen Hita y Civantos. En una zona donde buena parte del fondo entre Orpesa y Peñíscola es arenoso, estas estructuras crean puntos de vida. Primero llegan peces pequeños que buscan escondite. Después aparecen depredadores. Y, con ellos, una cadena completa.

Imagen de la grúa que mueve los pesados biotopos (i); los bloques de hormigón que están creando "un oasis en el desierto marino" (d). / Mediterráneo
Meros, pulpos, langostas o congrios ya se han instalado en torno a estos biotopos. “Hay una biodiversidad marina tremenda en un espacio reducido”, destacan desde Barracuda. La paradoja es que esa riqueza también obliga a buscar equilibrio: si aumenta demasiado la presión de depredadores, los propios mejillones pueden convertirse en alimento. Por eso la empresa valora fórmulas para ordenar el entorno con criterios de pesca sostenible y evitar que el avance de la fauna acabe comprometiendo el cultivo.
'Plantar' posidonia en Alcossebre
El tercer frente del proyecto mira a una planta clave del Mediterráneo: la posidonia. Barracuda trabaja en la regeneración de una hectárea mediante un sistema que evita arrancar plantas de otros lugares. “No podemos quitarla de un sitio y plantarla aquí”, explican. En su lugar, preparan bolsas con red biodegradable rellenas de materia orgánica, como restos de poda, que se depositan en el mar. También aprovechan conchas de mejillón que no sirven, ricas en carbonato cálcico, para favorecer el entorno de crecimiento.
La posidonia no es un simple vegetal submarino. Sus praderas son refugio y zona de cría para numerosas especies, ayudan a fijar carbono y contribuyen a proteger el litoral frente a la erosión, una función especialmente valiosa en el Mediterráneo.
La posidonia de Torreblanca confirma la calidad de su playa
Entre líneas de mejillón, bloques que se transforman en arrecifes y ensayos con posidonia, Barracuda está convirtiendo el mar de Alcossebre en algo más que un espacio de buceo. Lo está tratando como un laboratorio natural. Un lugar donde la economía azul, la biodiversidad y la innovación pueden convivir si el experimento sale bien. Y donde Castellón, por primera vez, empieza a criar mejillones.

Mediterráneo
Recuerda que si quieres ponerte en contacto con ‘Mediterráneo’ para enviar una información, fotografía o vídeo relevante de la provincia de Castellón puedes hacerlo escribiendo un mensaje privado al perfil oficial del periódico en Facebook, Instagram y Twitter; pudiendo escribir también al correo electrónico rfabian@epmediterraneo.com, o si es más cómodo vía Whatsapp o Telegram, en el número de teléfono 680558577.
Suscríbete para seguir leyendo
- Una de las catedrales del almuerzo de la provincia de Castellón se traspasa
- Abre un nuevo restaurante en un entorno privilegiado de Castellón
- Adiós a uno de los chiringuitos con más historia de las playas de Castellón: 'Lo abrí junto a mi marido hace 17 años
- El parque acuático del interior de Castellón que combina toboganes, piscinas y naturaleza ya tiene fecha de apertura
- Una carretera clave del interior de Castellón ganará arcenes para mejorar el acceso a varios pueblos
- Chicote obliga a parar el servicio en un restaurante de Castellón en su nuevo programa: 'Lo puedes tirar en cualquier sitio de la cocina porque es todo un cubo de basura
- El proyecto que Benicarló llevaba 15 años esperando arrancará por fin este verano
- Así toma forma uno de los miradores con mejores vistas de Castellón
