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La revista Viajar corona a esta joya de Castellón: "Es el pueblo amurallado más bonito de España"

Morella sigue ganando adeptos gracias a su castillo, murallas, patrimonio medieval, huellas prehistóricas, gastronomía de montaña y uno de los cascos históricos más espectaculares del interior de la provincia

La revista Viajar lo tiene claro: “Es el pueblo amurallado más bonito de España, y está en Castellón”

Revista Viajar

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Rafael Fabián

Rafael Fabián

Hay pueblos que se reconocen antes de entrar en ellos. Morella es uno de esos lugares. Basta con acercarse por carretera para entender por qué esta localidad del interior de Castellón aparece una y otra vez entre las grandes escapadas rurales de España: levantada sobre una muela rocosa, abrazada por murallas y coronada por un castillo visible desde lejos, su silueta medieval domina el paisaje de Els Ports como si el tiempo se hubiera detenido.

La revista Viajar ha puesto el foco en este municipio de unos 2.500 vecinos que no necesita demasiadas presentaciones cuando aparece en el horizonte. La muralla marca el recorrido, el castillo guía la mirada y las calles empinadas obligan a bajar el ritmo para descubrir un casco histórico lleno de rincones, portales, casas solariegas y plazas que conservan la huella de siglos de historia.

Morella ha sido lugar de paso y escenario de distintas civilizaciones. Íberos, romanos, árabes y cristianos dejaron aquí parte de su legado, y esa mezcla se aprecia en su patrimonio. El gran emblema es el Castillo de Morella, una fortaleza situada en lo alto del cerro que ofrece algunas de las mejores panorámicas de la comarca. Dentro del recinto también destaca el Palacio del Gobernador, construido aprovechando el espacio de la Cueva Mayor, y el antiguo convento de San Francisco, donde se conserva la Sala de Profundis y su célebre Danza de la Muerte.

Pero la visita no termina en la parte alta. En el corazón del casco urbano se encuentra la Basílica Arciprestal de Santa María la Mayor, una joya del gótico religioso construida entre los siglos XIII y XIV. Sus dos portadas exteriores ya justifican la parada, pero el interior guarda algunos de sus grandes tesoros: la escalera del coro, el altar mayor barroco y un órgano monumental considerado uno de los más importantes de la Comunidad Valenciana.

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Entre los imprescindibles también aparecen las Torres de Sant Miquel, una de las entradas más monumentales a la ciudad; el Ayuntamiento, ejemplo del gótico civil con salas históricas y lonja; la calle Blasco de Alagón, porticada y conocida como “La Plaza”; la antigua prisión; la Judería, de calles estrechas; y el acueducto del siglo XIV, una obra de ingeniería hidráulica cuyos tramos todavía permiten imaginar cómo se transportaba el agua hasta la población.

Morella también tiene una cara prehistórica y natural. A pocos kilómetros del casco urbano se encuentran las pinturas rupestres de Morella la Vella, declaradas Patrimonio de la Humanidad, y espacios como la Fábrica Giner, el parque multiaventura Saltapins o Pereroles, uno de los enclaves naturales más emblemáticos del término municipal. La Alameda, con zonas verdes y parques infantiles, añade además una parada cómoda para familias y visitantes con mascotas.

Mapa de la ubicación de Morella, Castellón.

La escapada se completa con sus museos, sus fiestas y su gastronomía. El Museo de los Dinosaurios recuerda la importancia paleontológica de la zona, mientras que el Museo del Sexenni explica una de las celebraciones más singulares de Morella. En la mesa, la trufa, las carnes autóctonas, los quesos, la cecina y los flaons ponen sabor a un destino que combina patrimonio, paisaje y cocina de interior. Morella no es solo un pueblo bonito: es una ciudad amurallada que se recorre con la sensación de estar entrando en otra época.

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