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Benicàssim

Un histórico restaurante de un emblemático paraje de Castellón, contra las cuerdas por un derribo de 160.000 euros

La familia deberá demoler antes del 1 de septiembre siete apartamentos, ampliaciones y otras construcciones heredadas, mientras teme que el restaurante quede sin techo y no pueda seguir funcionando

Vídeo: El resturante Bruno del Desert de les Palmes, contra las cuerdas

Eva Bellido

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Benicàssim

Mazazo para el restaurante Bruno del Desert de les Palmes, uno de los establecimientos históricos de Benicàssim. Tras casi medio siglo de actividad, el negocio afronta el momento más delicado de toda su trayectoria después de que una sentencia firme obligue a sus propietarios a derribar siete apartamentos, almacenes, ampliaciones, muros de contención y otras construcciones levantadas sin licencia hace décadas.

La familia lamenta que las demoliciones dejarán, además, al restaurante sin parte de su cubierta actual y reconoce que desconoce si podrá seguir adelante una vez ejecutadas las obras al quedarse sin techo.

La resolución fija el 1 de septiembre del 2026 a las 10.00 horas como fecha límite para cumplir la orden. Si las actuaciones no se han realizado antes de ese momento, el Ayuntamiento podrá acceder a la finca para ejecutar los trabajos de forma subsidiaria y repercutir posteriormente a la propiedad un coste estimado de 160.000 euros, según informan los propios afectados.

El restaurante Bruno está situado en el parque del Desert de les Palmes.

El restaurante Bruno está situado en el parque del Desert de les Palmes. / Eva Bellido

Los actuales gestores del establecimiento aseguran que no construyeron ninguna de las edificaciones afectadas. Explican que llegaron desde Francia en 2013 para reabrir el restaurante familiar, que había permanecido cerrado durante aproximadamente un año tras los problemas de salud de la madre del propietario, que terminó falleciendo. La herencia se formalizó en 2015 y, según sostienen, fue entonces cuando asumieron una propiedad que ya incluía todas las construcciones que ahora deberán desaparecer.

Ocho años intentando evitar el derribo

La batalla administrativa y judicial comenzó en 2018, cuando recibieron las primeras resoluciones municipales relacionadas con la situación urbanística de la finca.

Desde entonces han recurrido a distintos abogados y técnicos e intentaron explorar fórmulas que permitieran regularizar las construcciones existentes. Sin embargo, los procedimientos judiciales han terminado confirmando la obligación de restaurar la legalidad urbanística y la última resolución ya no admite más recursos.

Imagen del restaurante Burno del Desert de les Palmes.

Imagen del restaurante Burno del Desert de les Palmes. / Eva Bellido

La familia insiste en que las ampliaciones fueron ejecutadas por los anteriores propietarios durante las décadas de los 80, 90 y principios de los 2000, mucho antes de que ellos se hicieran cargo del negocio.

“Nosotros no hicimos ninguna de esas obras”, lamenta Armelle, esposa del propietario y cocinera del restaurante, quien considera que están afrontando las consecuencias de actuaciones realizadas muchos años antes de heredar la finca.

El restaurante podría quedarse sin techo

La orden afecta a tres grandes conjuntos constructivos y a diferentes elementos repartidos por toda la parcela. Entre ellos figuran espacios situados bajo la terraza exterior del restaurante, varios apartamentos, ampliaciones adosadas, una escalera exterior, una caseta auxiliar, una vivienda independiente, muros de contención y otras instalaciones.

La familia propietaria deberá derribar tres apartamentos que hay arriba del comedor, dejando el restaurante sin techo.

La familia propietaria deberá derribar tres apartamentos que hay arriba del comedor, dejando el restaurante sin techo. / Eva Bellido

La principal preocupación de la familia se centra en la zona directamente vinculada al restaurante. La resolución obliga a derribar los tres apartamentos situados sobre el comedor principal, varias ampliaciones superiores y la escalera exterior que permite acceder a ellas. También deberán eliminarse dependencias ubicadas bajo la terraza exterior del establecimiento.

Los propietarios temen que la desaparición de estas estructuras deje al restaurante sin parte de la cubierta que actualmente protege el comedor y otras zonas del negocio. Su incertidumbre aumenta porque desconocen si posteriormente podrán ejecutar nuevas obras para garantizar la continuidad de la actividad dentro del entorno protegido del Desert de les Palmes.

“Lo que más nos preocupa es no saber si podremos volver a cubrir esa parte del restaurante o si acabaremos perdiendo el negocio”, explican.

Siete apartamentos afectados

La demolición también alcanza a varias construcciones anexas a la vivienda principal. Según la documentación facilitada por la familia, la sentencia afecta en total a siete apartamentos utilizados durante años por familiares y allegados.

Además, deberán desaparecer una pequeña construcción vinculada al sistema de agua, una vivienda situada junto a la zona de piscina y distintos muros de contención repartidos por la finca. Los propietarios advierten de que la eliminación de estos elementos podría afectar incluso a la estabilidad de la terraza de la piscina existente actualmente.

También deberán derribarse muros de contención que hará que desaparezca probablemente la piscina.

También deberán derribarse muros de contención que hará que desaparezca probablemente la piscina. / Eva Bellido

La resolución municipal incluye igualmente cerramientos, depósitos y otros elementos auxiliares existentes en la parcela.

Un negocio histórico del Desert

El restaurante Bruno forma parte desde hace décadas del paisaje del Desert de les Palmes. La familia recuerda que el establecimiento cuenta con licencia desde 1979 y que, salvo un breve periodo de cierre entre 2012 y 2013, ha mantenido su actividad de forma continuada.

Desde su reapertura han apostado por una cocina basada en productos de temporada y proximidad, huerta propia, economía circular y gastronomía mediterránea. El negocio cuenta además con diferentes reconocimientos turísticos y gastronómicos obtenidos durante los últimos años.

Mientras continúa la cuenta atrás hacia el 1 de septiembre, los propietarios intentan mantener reuniones con técnicos y responsables municipales para aclarar el alcance exacto de las demoliciones y comprobar si existe alguna alternativa que permita preservar la actividad del restaurante.

Por el momento, aseguran que ya han comenzado a desmontar algunos elementos y que acatarán la sentencia. Sin embargo, reconocen que afrontan con preocupación un proceso que podría marcar un antes y un después en la historia de uno de los restaurantes más conocidos del Desert de les Palmes.

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