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PERSONAJE

Silvestre Belenguer, una vida unida a Moncofa a través de la poesía

Nacido en la Vall d’Uixó hace 79 años, el médico y escritor mantiene desde su infancia una estrecha relación con la localidad costera, a la que ha dedicado numerosos poemas sobre sus fiestas, tradiciones y figuras religiosas

Silvestre Belenguer

Silvestre Belenguer

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Moncofa

Silvestre Belenguer habla de Moncofa con el afecto de quien no la considera únicamente un lugar de veraneo, sino una parte esencial de su vida. Aunque nació en la Vall d’Uixó hace 79 años, asegura llevar el nombre de la localidad costera «tatuado en el corazón». Su relación con el municipio comenzó cuando apenas tenía un mes, edad a la que empezó a pasar los veranos junto a su familia a orillas del Mediterráneo.

Aquellas primeras estancias estivales dieron origen a un vínculo que se ha fortalecido con el paso de las décadas. Moncofa dejó pronto de ser para él un simple destino de vacaciones para convertirse en el escenario de sus recuerdos, sus relaciones personales y buena parte de su inspiración literaria.

Durante su infancia, mientras cursaba los estudios de Primaria y residía habitualmente en la Vall d’Uixó, esperaba con ilusión la llegada del verano para regresar a la costa. También acudía a Moncofa durante las fiestas patronales en honor a Santa María Magdalena, celebradas en julio, y en las fiestas de San Roque, que tienen lugar en agosto.

Estas estancias le permitieron conocer de cerca las costumbres del municipio, establecer vínculos con sus vecinos y participar en unas tradiciones que acabarían formando parte de su propia historia. «Moncofa empezó siendo mi segunda patria, pero con el paso de los años ya es la primera, porque uno es de donde pace, no de donde nace», afirma al explicar el sentimiento de pertenencia que ha construido durante toda una vida.

La medicina y el descubrimiento de la poesía

La etapa universitaria marcó el inicio de otra de sus grandes pasiones. Mientras estudiaba Medicina en la Facultad de Medicina de València, Belenguer comenzó a explorar su vocación literaria y a escribir sus primeras composiciones poéticas.

Sus primeros poemas, escritos en valenciano, fueron publicados en el periódico local Uxó. Aquellos versos iniciales se convirtieron en el punto de partida de una producción mucho más extensa, en la que ha abordado asuntos como el amor, la naturaleza, la vida y los sentimientos humanos.

La escritura se transformó así en una vía para expresar sus emociones y pensamientos, además de convertirse en un complemento constante de su trayectoria como médico. Belenguer define su producción literaria como continuada y prolífica. En la actualidad cuenta con cinco novelas pendientes de publicación y numerosos poemas agrupados en tres poemarios.

Durante su juventud, sus veranos en Moncofa también estuvieron vinculados a la enseñanza. En aquellos años impartió clases de repaso, una actividad que le permitió integrarse aún más en la vida cotidiana del municipio y consolidar amistades que se han mantenido con el paso del tiempo.

Fue también en Moncofa donde conoció a Herminia, quien posteriormente se convertiría en su esposa. A partir de entonces comenzó una nueva etapa personal estrechamente vinculada a la localidad.

Moncofa como fuente de inspiración

Tras contraer matrimonio, la vida social de la pareja pasó a desarrollarse casi por completo en Moncofa. Este contacto permanente con el municipio reforzó la inspiración poética de Belenguer, que comenzó a dedicar numerosos textos al amor, las costumbres locales, las fiestas populares y las celebraciones religiosas.

Uno de los momentos más destacados de su trayectoria literaria se produjo en 1974, cuando su esposa, Herminia Canós Isach, fue elegida reina de las fiestas patronales. Con motivo de aquel acontecimiento, escribió el poema Aquesta nit digam Moncofa.

La composición fue presentada al concurso literario organizado dentro de las fiestas y obtuvo el primer premio. Este reconocimiento reforzó su compromiso con una creación literaria estrechamente relacionada con la historia, las tradiciones y la identidad del municipio.

Después de un periodo de menor actividad poética, en 2018 retomó con fuerza la escritura de composiciones dedicadas a Santa María Magdalena, patrona de Moncofa. Su propósito era que estos poemas se publicaran en el programa oficial de las fiestas patronales.

Desde entonces, su colaboración ha continuado de manera constante. Cada edición del programa festivo ha incorporado nuevos versos marcados por la devoción, el sentimiento y el cariño que profesa hacia la localidad.

A partir de 2021, Belenguer amplió esta contribución literaria con poemas dedicados a la reina de las fiestas y a su corte de honor. De este modo, su obra ha adquirido una presencia habitual dentro de la programación festiva y cultural de Moncofa.

Recitales junto a médicos poetas

En los últimos tres años, el autor ha encontrado además un nuevo espacio para compartir su afición por la literatura. Belenguer forma parte de un grupo de médicos poetas del Colegio de Médicos de València, con cuyos integrantes participa en recitales organizados en distintas localidades.

Esta experiencia le ha permitido continuar desarrollando su faceta literaria, dar a conocer sus composiciones y compartir sus versos con un público más amplio.

A pesar de haber nacido en la Vall d’Uixó, Silvestre Belenguer no duda en definirse como moncofí desde la infancia. Su relación con el municipio ha ido creciendo desde aquellos primeros veranos familiares hasta ocupar un lugar central en su vida personal y creativa.

La poesía se ha convertido en la principal forma de expresar ese vínculo. Sus versos dedicados a Santa María Magdalena, al Cristo del Santísimo de la Agonía, a las fiestas patronales y a las tradiciones locales reflejan una trayectoria marcada por el afecto, la gratitud y un profundo sentimiento de pertenencia.

Para Belenguer, Moncofa no es solamente el lugar donde ha pasado buena parte de sus veranos. Es el municipio donde construyó amistades, conoció a su esposa, encontró inspiración para su obra y desarrolló una parte fundamental de su vida social. Una localidad que considera, sin ninguna duda, su verdadero hogar.

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