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Historia de superación

Paloma Llorens, amputada por un sarcoma y escritora: "Pensaba que mi vida se había acabado, que no iba a poder cuidar de mis hijos"

Tras un diagnóstico tardío de sarcoma sinovial, Paloma Llorens relata su lucha contra la enfermedad y la amputación para poder cuidar de sus hijos

La historia de superación de Paloma, madre de dos niños, ganadora de una batalla contra el cáncer y escritora de un libro nacido durante las horas de tratamiento

La historia de superación de Paloma, madre de dos niños, ganadora de una batalla contra el cáncer y escritora de un libro nacido durante las horas de tratamiento / Paloma Llorens

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Marta Solsona

Marta Solsona

Burriana

La vecina de Burriana Paloma Llorens tenía un hijo de un año y medio y acababa de dar a luz a su segundo bebé cuando recibió la noticia que cambiaría su vida. Tras meses de pruebas y un diagnóstico que no llegaba, los especialistas del Hospital La Fe de València le comunicaron que padecía un sarcoma sinovial y que la única opción para salvarle la vida era amputarle el brazo derecho. Hoy, varios años después, asegura que lleva una vida completamente normal. Conduce, trabaja, ha recuperado su independencia y acaba de publicar Mamá No Se Rindió, un libro en el que relata su experiencia con el objetivo de ayudar a otras personas que estén pasando por un cáncer o una amputación.

"Yo les decía que lo único que quería era poder coger a mis hijos"

Paloma Llorens

El inicio de la lucha

Todo comenzó durante el embarazo de su hijo pequeño, cuando detectó un bulto en la axila del tamaño de una pelota de golf, y aunque acudió al médico en varias ocasiones por el dolor que sentía en el hombro y la dificultad para mover el brazo, las pruebas iniciales apuntaban a que se trataba de un hematoma. Sin embargo, el bulto continuó creciendo hasta alcanzar el tamaño de una pelota de tenis y el dolor fue cada vez más intenso, "Yo les decía que lo único que quería era poder coger a mis hijos", recuerda. Tras el parto, la intervención volvió a retrasarse y no fue hasta varios meses después cuando fue operada. Durante la cirugía se detectaron células malignas y pidió ser derivada al Hospital La Fe, donde le comunicaron que el tumor ya medía 15 centímetros.

Paloma en sus sesiones de quimioterapia en el hospital

Paloma en sus sesiones de quimioterapia en el hospital / Paloma Llorens

A partir de ese momento comenzó un año de quimioterapia, radioterapia y otros tratamientos que terminaron con una amputación, ya que, según los especialistas, era la opción oncológicamente más segura para frenar la enfermedad. Al principio le costó aceptar la decisión, "Pensaba que no iba a poder cuidar de mis hijos con un solo brazo", reconoce. Sin embargo, asegura que fueron precisamente ellos quienes le dieron la fuerza necesaria para afrontar todo el proceso y adaptarse a una realidad que nunca había imaginado que le tocaría vivir.

Pocos meses después de la operación ya vivía sola con sus hijos y durante ese tiempo también tuvo que afrontar su divorcio y aprender a desenvolverse con un solo brazo, "Mis hijos fueron el motor que me hizo salir adelante y adaptarme muy rápido". La amputación afectó a su brazo dominante, por lo que tuvo que reaprender tareas tan cotidianas como vestirse, cocinar, escribir o conducir y aunque el hospital le ofreció rehabilitación y apoyo psicológico, decidió volver a casa cuanto antes para recuperar su independencia por sí misma. "Hoy no hay nada que no pueda hacer por tener un solo brazo. Llevo una vida completamente normal", afirma.

"No me sentía mujer, no me veía guapa y me costó aceptarme"

Paloma Llorens

El momento más complicado no llegó inmediatamente después de la amputación, sino dos años más tarde cuando apareció el duelo. Los tratamientos terminaron y la vida empezó a recuperar cierta normalidad, ahí fue realmente consciente de todo lo que había perdido, "No me sentía mujer, no me veía guapa y me costó aceptarme", explica. Pero fue en esa etapa cuando conoció a su actual pareja, a quien considera un apoyo fundamental para recuperar la confianza en sí misma y superar aquel bache emocional. Su familia también fue una gran ayuda durante este proceso.

Paloma y su familia

Paloma y su familia / Paloma Llorens

Un libro nacido durante la quimioterapia

La idea de escribir surgió durante las largas horas de tratamiento en el hospital y comenzó haciéndolo como una forma de desahogarse y ordenar todo lo que estaba viviendo, pero con el paso del tiempo aquellos textos fueron tomando forma hasta convertirse en Mamá No Se Rindió. Según explica, nunca quiso escribir una novela ni un relato dramático, sino contar su historia con naturalidad para que otras personas pudieran sentirse acompañadas.

Paloma Llorens presentando su primer libro 'Mamá No Se Rindió'

Paloma Llorens presentando su primer libro 'Mamá No Se Rindió' / Paloma Llorens

"No está escrito desde el victimismo. Lo que quiero es ayudar a las personas que estén pasando por un cáncer o una amputación y demostrar que hay vida después", asegura. El libro puede adquirirse durante este mes de agosto a través de Amazon y, previsiblemente, llegará a las librerías a partir de septiembre. La acogida ha superado sus expectativas, ya que en las primeras horas desde su lanzamiento alcanzó alrededor de 700 ejemplares vendidos.

Dar visibilidad a los sarcomas

Más allá de compartir su experiencia personal, Paloma quiere aprovechar la publicación del libro para dar visibilidad a los sarcomas, un tipo de cáncer poco frecuente y todavía poco conocido. Explica que conoce varios casos similares en la provincia de Castellón y lamenta que muchos pacientes lleguen a los centros especializados cuando la enfermedad ya está muy avanzada, reduciendo las posibilidades de conservar la extremidad afectada.

Paloma recuperada tras la lucha contra el sarcoma

Paloma recuperada tras la lucha contra el sarcoma / Paloma Llorens

"Estamos acostumbrados a hablar del cáncer de mama o del cáncer de próstata, pero los sarcomas también existen. Es importante que se conozcan para que puedan diagnosticarse antes", señala. Actualmente forma parte de la asociación de afectados por sarcomas de la Comunitat Valenciana, integrada por alrededor de 60 personas con distintos tipos de esta enfermedad.

"Si consigo que una persona lea el libro y vea que puede volver a hacer una vida normal, habrá merecido la pena"

Paloma Llorens

Después de haber perdido a varios compañeros que conoció durante el tratamiento, Paloma asegura que se siente afortunada por haber podido superar la enfermedad y espera que su historia sirva de apoyo a quienes ahora están empezando ese mismo camino. "Si consigo que una persona lea el libro y vea que puede volver a hacer una vida normal, habrá merecido la pena", concluye.

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