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Un toro cerril, el inusual regalo de aniversario a una empresa por sus 70 años en la Vall d'Uixó

Pulimentaors Marzá la fundó en 1956 el matrimonio formado por Manolo, que este año cumple 99 años, y Edelmira, y en la actualidad son sus hijos los gerentes

'Absuelto', el toro de la ganadería de Zalduendo que les han regalado a los propietarios de la empresa de la Vall.

'Absuelto', el toro de la ganadería de Zalduendo que les han regalado a los propietarios de la empresa de la Vall. / África

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Mònica Mira

Mònica Mira

La Vall d'Uixó

La empresa Pulimentaors Marzá de la Vall d'Uixó celebra este año su 70 aniversario y a parte de seguir trabajando con normalidad, entre sus planes no había pensado nada más especial que organizar una comida con amigos, familiares y clientes con la que conmemorar lo que no deja de ser un gran reto, sobrevivir al paso del tiempo, más si cabe cuando de una actividad empresarial se trata.

Con lo que no contaban Manolo y Edel, los hermanos que están al frente de un negocio que heredaron de sus padres, es que a sus espaldas, alguien iba a hacerles el más inesperado de los regalos: un toro cerril.

Más que alguien, un grupo de personas, porque han acabado siendo un centenar los amigos y familiares que han querido sumarse a la iniciativa, que se hará efectiva en el marco de las fiestas de Santa Rosa de Lima de la ciudad, que se celebran entre los días 28 de agosto y 4 de septiembre. Porque obviamente, regalar un toro no tiene sentido si no se exhibe.

Es de perogrullo que para que el regalo tenga su efecto y sea bien recibido, lo que sobra en la familia es afición. Lo cuenta el hijo de Edel, Fernando Gomis, uno de los impulsores de la idea, quien asegura que el plan se maquinó a espaldas de los su tío y su madre, «se enteraron cuando ya estaba todo cerrado» y recibieron la sorpresa «muy agradecidos».

Manolo y Edel Marzá, los dos hermanos que están al frente de la empresa a la que le han regalado un cerril por su 70 aniversario.

Manolo y Edel Marzá, los dos hermanos que están al frente de la empresa a la que le han regalado un cerril por su 70 aniversario. / Mònica Mira

Esa afición viene de lejos y la vinculación de los bous al carrer con la empresa, también. Así lo relata Fernando cuando recuerda que otra de las personas que ha recibido la noticia con entusiasmo ha sido su abuelo, fundador de la empresa, «que este año va a cumplir 99 años».

Dice que Manolo Marzá padre «está alucinando» y desde que es conocedor del evento «no deja de recordar que hace lo menos cincuenta años, cuando el barrio de Santa Rosa de Lima no existía ya hicieron un toro». Para aquel entonces, la empresa estaba dentro del casco urbano y siendo sus hijos muy jóvenes, «tendrían unos 15 años», compraron un toro que salió desde el almacén.

Para la ocasión, han escogido la ganadería de Zalduendo, en concreto, un toro de nombre Absuelto, número 241, guarismo 1. Saldrá a las calles del recinto de las fiestas (en las inmediaciones del Convento), el 29 de agosto a las 19.00 horas. Ese mismo día, la comisión de Santa Rosa de Lima exhibirá dos cerriles más, uno por la tarde y otro embolado, de la ganadería de Couto de Fornilhos.

Cartel anunciador del festejo incluido en la programación de las fiestas de Santa Rosa de Lima.

Cartel anunciador del festejo incluido en la programación de las fiestas de Santa Rosa de Lima. / MEDITERRÁNEO

La decisión de comprar y exhibir un toro cerril para celebrar el aniversario de una empresa no es original. Precisamente este año, el encierro de les Penyes en Festes lo patrocinó Lopsacons con motivo de su 20 aniversario.

Lo que diferencia una propuesta así de la que protagonizará en poco más de una semana Pulimentaors Marzá, ha sido el hecho de que realmente haya sido un regalo que quienes aprecian a Manolo, Edel y a su familia han querido hacerles, sin que ellos pudieran ni imaginarlo. Un reconocimiento para ellos, por tantos años de trabajo, pero que a diferencia de otros regalos no disfrutarán en privado, sino con el resto de vecinos del barrio y tantos aficionados como quieran sumarse a la fiesta.

Pulimentaors Marzá comenzó su actividad en el año 1956 con un negocio ubicado en el casco urbano, en la misma calle donde vivían sus fundadores, pero ha ido cambiando su ubicación a medida que han ido creciendo, pasando por el barrio Carbonaire para acabar en el polígono la Mezquita, donde llevan establecidos desde hace 20 años. A las puertas de la jubilación de sus gerentes, la empresa, que llegó a tener quince empleados, mantiene en la actualidad su actividad con cuatro trabajadores en plantilla.

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