Pilar de la Oliva, valenciana de 54 años, ingresó en la carrera judicial en 1982 tras licenciarse en Derecho. Sus primeros destinos como jueza fueron Calamocha (Teruel) y Llíria (Valencia). Tras ascender a la categoría de magistrada ejerció en Mataró y Castellón. En 1996 llegó al juzgado de Instrucción número 10 de Valencia, donde ha permanecido 23 años como juez titular.