La exvicepresidenta primera del Gobierno y exdiputada por Valencia, María Teresa Fernández de la Vega, lamentó ayer los “insultos” y “ataques completamente infundados” que aseguró haber recibido durante los últimos siete años por parte de los gobiernos del PP en la Comunitat Valenciana.

De la Vega ofreció una rueda de prensa en la sede del PSPV-PSOE en Valencia, a la que acudió para despedirse de sus compañeros de partido y donde subrayó que los gobiernos “están para cooperar” y no para “confrontar”.

Un ejemplo de esta colaboración y “dedicación”, según dijo, es la inversión que ha realizado el Ejecutivo central durante los siete últimos años en esta región, que asciende a 13.424 millones de euros y que se ha destinado principalmente a infraestructuras de transporte. De la Vega citó algunos de los proyectos ejecutados por la Administración central que han supuesto “un antes y un después” para esta autonomía, como el trasvase Júcar-Vinalopó, el cuartel de la ONU en Quart de Poblet o el AVE Madrid-Valencia. Algunos de ellos podrían haberse “acelerado” con una “colaboración más eficaz” de las instituciones valencianas, algo que ha “echado de menos”.

Desde el PP le pidieron que no dé “clases de ética” cuando “sigue sin decir cuántos días al año pasa en su casa de Beneixida. H