El jurado de la causa de los trajes contra Francisco Camps y Ricardo Costa, juzgados por aceptar supuestamente regalos de empresarios de la trama Gürtel, concluyó su primera tarde de deliberación sin alcanzar un veredicto, por lo que hoy continuará reunido, según informó ayer el Tribunal Superior de Justicia valenciano.

El jurado recibió el objeto del veredicto a las dos y media de la tarde en una audiencia pública en la que el magistrado presidente de la sala, Juan Climent, les instruyó con detalle sobre cómo deben abordar dicho documento y les recordó que su decisión debe basarse expresamente en la valoración de la prueba.

Los nueve ciudadanos que componen el tribunal deben abordar cada uno de los hechos que refleja el acta del jurado para declararlos probados o no probados, y finalmente tienen que declarar a los acusados culpables o no culpables. Camps y Costa necesitan cinco votos a favor para ser absueltos y siete votos en contra para ser declarados culpables, según establece la ley orgánica del tribunal del jurado.

El objeto del veredicto es una narración en párrafos separados y numerados de los hechos --diferenciando entre los que son favorables y desfavorables para los acusados-- que ha sido redactado por el magistrado presidente, Juan Climent. Antes de entregarlo al jurado, fue sometido a consulta a primera hora de la mañana con las acusaciones y las defensas para que solicitaran las exclusiones e inclusiones que consideraran necesarias, tal y como establece la citada ley.

Este trámite se extendió más de lo previsto, “porque las cosas en este proceso nunca se ajustan a los términos temporales de previsión habitual”, lamentó el juez, que pidió disculpas al jurado por un retraso de cerca de tres horas en la entrega del documento.

Mientras dure la deliberación, el jurado tiene prohibido el acceso a los medios de comunicación, a internet o a su propio teléfono, entre otras cosas. Tampoco puede hablar con cualquier persona ajena al propio tribunal, y si necesitan hacer algún recado deben comunicárselo al secretario de la sala. Ninguno de los ciudadanos puede negarse a votar. Si alguno insiste en abstenerse será sancionado con 450 euros y si persiste en esta actitud reiteradamente puede ser procesado. H