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TENSIÓN EN EL BOTÀNIC

Oltra mantiene el pulso con Puig por la tasa turística

La vicepresidenta defiende que es el momento de introducirla en los presupuestos de 2022, aunque acepta negociar un retraso en su aplicación

La vicepresidente Oltra, este viernes, momentos antes de comparecer en rueda de prensa.

La implantación de la tasa turística en la Comunitat Valenciana lleva camino de convertirse en un choche de trenes entre los socios del Botànic ya que las posiciones defendidas por los socialistas, de un lado; y Compromís y Unides Podem, de otro, están lejos de converger. De momento, tan lejos como está el no del sí. El rechazo del presidente de la Generalitat, Ximo Puig, a abordar este asunto al sostener que «es el momento» de apoyar al sector turístico, así como el rechazo a este impuesto por parte de la patronal hotelera y de apartamentos, no ha hecho mella en la vicepresidenta del Consell, Mónica Oltra. La portavoz del Ejecutivo y dirigente de Compromís, mantuvo ayer el pulso y en su comparecencia ante los medios de comunicación tras la reunión del Consell de los viernes se mostró firme en que la tasa debe negociarse ya para ser recogida en los presupuestos de la Generalitat de 2022.

A preguntas de los periodistas, Oltra, defendió la idoneidad de plantear para las próximas cuentas públicas la regulación de esta tasa y recordó que este debate no es nuevo, ya que se planteó por primera vez en el seno del tripartito en 2016. Entonces, fue Unides Podem, socio externo del Botànic, el que peleó sin éxito la tasa.  

Oltra citó a la vicepresidenta y ministra de Economía, Nadia Calviño, que ha situado la recuperación económica el año próximo, para sostener su posición. Ahora bien, no cerró la puerta a aceptar una moratoria respecto a su activación, si bien insistió en 2022: «El ejercicio tiene 365 días: se puede poner el 1 de enero, el 1 de julio o el 30 de noviembre, o incluso dar una vacatio más amplia. Los apriorismos en forma de líneas rojas nunca son buenos», añadió.

Cuestiona al empresariado

Oltra cuestionó también las quejas del empresariado, que ha llegado a calificar esta medida de «barbaridad», al subrayar que no es la patronal sino los turistas a quienes les toca asumir el coste de la tasa. Además, lamentó que cuando se habla del sector turístico solo se mira a la patronal y no a otros colectivos, como las kellys, que «también tendrán su visión». La portavoz del Consell y dirigente de Compromís apeló a la pluralidad de un gobierno de coalición y mantuvo que lo relevante es que exista un acuerdo político en el que se tenga en cuenta a los tres socios.

Así las cosas, el Botànic llega fracturado al debate de política general que arranca el lunes en Les Corts. Existe una discrepancia concreta respecto a la política tributaria, pero, además, el melón del reparto de los recursos entre departamentos se ha abierto y la negociación se antoja ardua y extensa en el tiempo. Oltra arrancó a Presidencia y a la Conselleria de Hacienda la constitución de una comisión política para negociar el presupuesto y a partir de ahí, el juego ha comenzado.

Análisis de todas las partidas

De momento, comienza a llenarse de contenido ya que la intención de Compromís es que la tasa turística se pacte en este foro con negociadores experimentados de los tres socios. Fuentes de la coalición reiteraron que la idea es analizar todas las partidas del presupuesto. «La pluralidad del Ejecutivo debe conocer su contenido al votarlo, de la misma forma que nadie firma una hipoteca o un préstamo o avala unos números sin haberlos leído», apuntó la vicepresidenta. De momento, esta comisión se ha reunido solo una vez, una primera toma de contacto, pero la hoja de ruta de Compromís es que gane intensidad cuando finalice el debate de política general.

Oltra aludió ayer de nuevo al plazo de aprobación de las cuentas públicas y dijo que «lo deseable» era que se aprobaran antes del 31 de diciembre, tal como marca la ley, si bien insistió en que lo «relevante» era el acuerdo político. Estirar la negociación hasta más allá de esta fecha es una opción que Compromís no descarta.

«PIENSO EN LA GESTIÓN Y NO EN LAS ELECCIONES»

Oltra se mostró este viernes ajena al debate sobre un posible adelanto electoral y mantuvo que solo está pensando en gestionar el escenario pospandémico y en la recuperación económica, «no en las elecciones». El adelanto electoral desencadenó la legislatura pasada un distanciamiento entre Oltra y Puig, que lejos de reconducirse se ha agravado esta legislatura. Puig también ha descartado hasta ahora elecciones antes de tiempo, pero la actual desestabilización dentro del Consell alimenta esta idea».

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