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El precio de la tierra citrícola crece en Murcia y Andalucía y se estanca en la Comunitat Valenciana

Olivar y frutos secos mejoran mientras se desploman los viñedos

Un agricultor valenciano, en una explotación citrícola

La estructura minifundista dominante y el mayor abandono de explotaciones por falta de rentabilidad acentúa la diferencia de precios entre las tierras citrícolas de la Comunitat Valenciana en comparación con las de Andalucía y Murcia. Según constata la última Encuesta de Precios de la Tierra publicada por el Ministerio de Agricultura, correspondiente al año 2020, el valor de la hectárea de cítricos de la Comunitat Valenciana se eleva a una media de 36.685 euros; es decir, tan sólo un 0,8% más que un año antes. Eso contrasta con los 65.344 euros/ha de Murcia (+14,1%) y los 44.359 euros/ha (+4,2%) de Andalucía.

En el año de la pandemia se encarece el valor de las explotaciones de agrios y de otros cultivos de referencia en la C. Valenciana. Es el caso del olivar y los frutos secos; aunque no así el de la uva de vinificación. El de esta última fruta (por una hectárea se paga una medida de 8.295 euros) el precio se desploma un 6,3 % en la Comunitat , mucho más que en la media de España (-1 %). Sin embargo, en La Rioja -el territorio más codiciada en España por los inversores del negocio vitivinícola- el valor de la tierra mejora un 4,5% y alcanza los 40.915 euros/ha.

La escasa revalorización de las fincas rústicas valencianas dedicadas a plantaciones de naranjas, mandarinas y limones, bastante lejos de los tiempos de la burbuja inmobiliaria, se produce en medio de una leve recuperación generalizada en España de la tierra, sobre todo en los territorios insulares. Por tipos de cultivos destacan los incrementos del precio de los dedicados a hortalizas en invernadero y frutos secos.

Fuentes de AVA-Asaja y la Unió de Llauradors destacan que en estos últimos años los valores económicos en la Comunitat Valenciana experimentan una leve reactivación «después de muchos años de caídas debido a la sostenida falta de rentabilidad que atraviesa la mayoría de las producciones agropecuarias», explican las organizaciones agrarias.

Sea como fuere, pese a este incremento, «el precio de los campos valencianos sigue siendo bajo», resalta un propietario de explotaciones naranjeras como Juan José Alepuz (de l’Horta Sud).

Olivar y frutos secos

Más allá de los cítricos, el valor de las tierras dedicadas el olivar mejora un 4 % en la C. Valenciana (11.453 euros/ha) mientras cae un 3,5 % en la media de España; si bien, el precio medio en el conjunto del país (20.262 euros) continúa muy por encima del pagado en la Comunitat. También los frutos secos consiguen una clara mejora al incrementarse un 5,9 % (con 10.505 euros por hectárea) y sus tierras son las que más suben de España. Baleares tiene el precio más elevado al lograr los 22.080 euros/ha.

En España, el precio medio de la tierra registró un ligero descenso del 0,5% durante el año pasado (a precios corrientes) en relación con las cifras del ejercicio anterior, según la Encuesta de Precios de la Tierra publicada por el Ministerio de Agricultura y se situó en 10.124 euros por hectárea. En términos reales (es decir, a precios constantes), la caída fue más significativa y llegó al 1,2%, hasta los 9.676 euros por hectárea. De este modo, los precios de las tierras de cultivo registraron el año pasado una bajada del 0,2% y se situaron en una media de 12.901 euros por hectárea.

El estudio del Ministerio de Agricultura indica que, de las 17 comunidades autónomas, el precio medio aumenta en seis territorios que suman el 40,93% (entre estas la Comunitat Valenciana) de la superficie agrícola útil, desciende en diez -que agrupan al 57,62%- y no varía en una, que pondera el 1,45% de dicha superficie.

Una autonomía que pierde cinco campos de fútbol de cítricos al día

La superficie agrícola de la C. Valenciana descendió en 2020 un 0,83% respecto al año anterior; es decir, en 1.335 hectáreas. Este balance revela que los agricultores valencianos dejan de cultivar 3,6 hectáreas al día, una superficie equivalente a cinco campos de fútbol. Así, la Comunitat lidera el «ranking» nacional de tierras agrarias sin cultivar y continúa ostentando el triste honor de encabezar el «ranking» español de tierras agrarias baldías, con un total de 162.902 hectáreas. Para esta campaña, afectada de lleno por las lluvias intensas de la pasada primavera en plena floración, las estimaciones de la Conselleria de Agricultura sobre el aforo de la cosecha de cítricos 2021/2022 reflejan unas previsiones de 3.188.502 toneladas, un 9,1% menos que en la anterior. El Ministerio de Agricultura cifra el descenso global en España en un 4,8%, con un total de 6,7 millones de toneladas

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